Powerpay, la fintech peruana del Grupo BBVA, ha experimentado un crecimiento notable desde su llegada al mercado en 2023, con un incremento de más del 200% en su negocio en 2025. Este modelo de financiamiento, conocido como 'Buy Now, Pay Later' (BNPL), permite a los consumidores realizar compras y pagarlas en cuotas fijas, sin necesidad de depender de una línea de crédito tradicional. Según Rafael Hospina, CEO de Powerpay, el 2026 se proyecta como un año de consolidación, donde se espera ampliar su presencia y diversificar su oferta de productos.

Desde su inicio, Powerpay ha dirigido sus esfuerzos hacia un público joven, principalmente centennials y millennials, aunque también ha visto un aumento en la demanda entre consumidores mayores. Actualmente, el 47% de sus usuarios se encuentra en el rango de 26 a 35 años. Este enfoque ha permitido que la fintech se posicione como una alternativa viable para aquellos que buscan flexibilidad en sus opciones de financiamiento, especialmente en un contexto donde la banca tradicional no siempre satisface estas necesidades.

El ticket promedio de las transacciones de Powerpay varía significativamente entre compras en tienda y en línea. En tiendas físicas, el ticket promedio asciende a S/1.800, mientras que en compras en línea es de S/1.200. La categoría de tecnología lidera las compras, representando un 57% de las transacciones, lo que refleja una tendencia hacia productos de mayor valor. Además, el 68% de las compras en tienda se realizan en tres cuotas, lo que indica una preferencia por pagos más cortos y manejables.

La expansión de Powerpay no solo se limita a Lima, donde se concentra la mayoría de sus operaciones, sino que también está comenzando a captar clientes en provincias, lo que podría abrir nuevas oportunidades de crecimiento. Este enfoque regional es crucial, ya que el 60% de sus clientes proviene de distritos emergentes de Lima, donde las necesidades de financiamiento son más pronunciadas. La fintech también está explorando nuevas verticales, incluyendo turismo y salud, lo que podría diversificar aún más su base de clientes y aumentar su volumen de transacciones.

A medida que Powerpay continúa creciendo, será importante monitorear su capacidad para mantener un nivel de riesgo controlado. La fintech ha implementado un sistema de evaluación de crédito riguroso, utilizando información tanto del buró de créditos como de su propia base de datos de clientes. Esto le permite ofrecer financiamiento a personas que, de otro modo, no tendrían acceso a crédito, lo que podría tener implicaciones significativas para el mercado de consumo en Perú y, potencialmente, en otros países de la región. La evolución de este modelo BNPL en Perú podría influir en cómo se desarrollan las fintechs en Argentina y otros mercados latinoamericanos, donde la demanda de soluciones de financiamiento flexibles está en aumento.