El plazo fijo sigue siendo una de las opciones más elegidas por los argentinos para resguardar sus ahorros en pesos. Sin embargo, un aspecto que muchos ahorristas no consideran es que la forma en que se realiza la inversión, ya sea en una sucursal bancaria o a través de home banking, puede influir significativamente en la rentabilidad final. Actualmente, los bancos ofrecen tasas diferentes dependiendo del canal utilizado, siendo las tasas digitales generalmente más altas. Esto se debe a que las entidades financieras buscan incentivar el uso de canales online para reducir costos operativos.

Durante abril de 2026, las tasas de plazo fijo en Argentina mostraron una tendencia a la baja, situándose por debajo del 20% anual en la mayoría de los bancos tradicionales. Por ejemplo, el Banco Nación, uno de los más relevantes del mercado, ofrece una Tasa Nominal Anual (TNA) de aproximadamente 18,5% para depósitos realizados online, tras recientes recortes. En contraste, la misma entidad ofrece tasas más bajas para depósitos realizados en sucursales físicas, lo que puede resultar en una diferencia de ganancias que, aunque parezca pequeña, se vuelve significativa a medida que aumenta el monto invertido.

Para ilustrar esta diferencia, consideremos un depósito de $250.000 a 30 días. Si se realiza en una sucursal con una TNA del 18,00%, la ganancia sería notablemente menor que si se realiza a través de home banking, donde la TNA es del 18,50%. Esta diferencia de 0,5 puntos porcentuales se traduce en más de $100 en un mes. Aunque esta cifra puede parecer baja para inversiones pequeñas, se vuelve relevante cuando se consideran montos mayores, donde la diferencia puede escalar a miles de pesos mensuales. Esto resalta la importancia de elegir el canal correcto para maximizar los rendimientos.

La brecha en las tasas de interés entre los canales digitales y físicos se ha ampliado desde que el Banco Central eliminó la tasa mínima obligatoria para plazos fijos, permitiendo que cada banco defina su propia política de tasas. Esta estrategia ha llevado a las entidades a ofrecer mejores rendimientos en canales digitales, lo que a su vez fomenta el uso de plataformas online y reduce la carga en las sucursales. Para los ahorristas, esto significa que es crucial estar atentos a las tasas ofrecidas y considerar siempre la opción digital para obtener mejores rendimientos.

A pesar de que el plazo fijo es considerado una inversión de bajo riesgo, hay factores adicionales que los ahorristas deben tener en cuenta. La inflación es un aspecto clave, ya que si el aumento de precios supera la tasa de interés, el rendimiento real podría ser negativo. Además, la liquidez es un factor a considerar, ya que el dinero queda inmovilizado durante el plazo acordado, generalmente 30 días, sin posibilidad de retirarlo anticipadamente. Por otro lado, existen alternativas como los plazos fijos UVA o fondos comunes de inversión que podrían ofrecer rendimientos más atractivos en el contexto actual del mercado.

En el futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de las tasas de interés y a las políticas del Banco Central, que podrían influir en la rentabilidad de los plazos fijos. Con la inflación en aumento y la posibilidad de cambios en la política monetaria, es fundamental que los ahorristas evalúen sus opciones y consideren diversificar sus inversiones para maximizar sus rendimientos en un entorno económico cambiante.