- Los envíos globales de combustible para aviones han caído a menos de 2.3 millones de toneladas, el nivel más bajo desde 2017.
- Las aerolíneas del Reino Unido advierten que podrían quedarse sin combustible en cinco o seis semanas, poniendo en riesgo las vacaciones de verano.
- Se prevé que los precios de los vuelos aumenten hasta por ocho meses debido a la guerra en Irán.
- El gobierno británico considera flexibilizar las reglas sobre el uso de slots en aeropuertos para ayudar a las aerolíneas.
- Las acciones de aerolíneas como Wizz Air y EasyJet han caído drásticamente debido a la crisis del combustible y las proyecciones de pérdidas.
El gobierno británico se encuentra en una carrera contra el tiempo para asegurar el suministro de combustible para aviones, ya que los envíos globales de este insumo han caído a niveles récord. Según analistas de Kpler, la semana pasada se enviaron menos de 2.3 millones de toneladas de combustible para aviones y queroseno, la cifra más baja desde que se comenzaron a llevar registros en 2017. Esta situación se agrava por el bloqueo del estrecho de Ormuz, que amenaza con sofocar el suministro a las aerolíneas del mundo, lo que podría tener repercusiones significativas en el sector turístico británico durante el verano.
Las principales aerolíneas del Reino Unido han advertido que podrían quedarse sin combustible en cinco o seis semanas, lo que pone en riesgo las vacaciones de verano de los británicos. El primer ministro, Keir Starmer, ha señalado que las vacaciones podrían cancelarse si la situación no mejora. Además, se prevé que los precios de los vuelos aumenten debido a la guerra en Irán, lo que podría extenderse hasta por ocho meses, según el secretario jefe del primer ministro, Darren Jones. La aerolínea IAG, propietaria de British Airways, ya ha anunciado que incrementará sus tarifas para reflejar los costos más altos del combustible.
En medio de esta crisis, algunas aerolíneas, como Jet2, han decidido no imponer recargos adicionales a sus clientes, argumentando que los viajeros tienen derecho a disfrutar de sus vacaciones sin costos extra. Sin embargo, la incertidumbre ha llevado a muchos británicos a reservar sus viajes en el último momento, lo que podría afectar aún más la estabilidad del sector. La situación es crítica, ya que las aerolíneas deben operar sus slots en los aeropuertos al menos el 80% del tiempo para mantener el derecho a utilizarlos, y el gobierno británico está considerando flexibilizar estas reglas para mitigar el impacto de la crisis.
La reciente caída de las acciones de las aerolíneas en Londres refleja la preocupación del mercado. Por ejemplo, Wizz Air ha sido objeto de ventas en corto desde el inicio del conflicto en Irán, y ha recortado su guía de ganancias en aproximadamente 50 millones de euros, proyectando una pérdida de 25 millones de euros. EasyJet también ha visto caer sus acciones tras prever pérdidas de hasta 560 millones de libras, con un solo suministro de combustible que le costó 25 millones de libras. Los analistas advierten que la crisis del combustible llega en un momento crítico para las aerolíneas, que intentan mantener la confianza del consumidor justo antes de la temporada alta de vacaciones de verano.
A medida que la situación evoluciona, es esencial que los inversores y operadores en el mercado sigan de cerca las decisiones del gobierno británico y las respuestas de las aerolíneas. Se espera que se anuncien propuestas para permitir que las aerolíneas británicas utilicen un tipo de combustible que actualmente solo es utilizado por las aerolíneas estadounidenses, lo que podría aliviar la presión sobre el suministro. La próxima semana podría ser decisiva para determinar cómo se manejará la crisis del combustible y qué medidas se implementarán para evitar cancelaciones masivas de vuelos. La evolución de la situación en el estrecho de Ormuz también será crucial para el futuro inmediato del sector aéreo en el Reino Unido y, potencialmente, en otros mercados internacionales.
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