- La demanda global de hidrógeno alcanzó 100 millones de toneladas en 2024, un aumento del 2% respecto a 2023.
- La producción de hidrógeno verde es entre tres y cinco veces más cara que la de hidrógeno gris.
- Solo el 7% de los proyectos de hidrógeno verde se completaron a tiempo según un estudio reciente.
- Se espera que el hidrógeno verde represente el 4% de la producción total de hidrógeno para 2030.
- Proyectos destacados incluyen el NEOM Green Hydrogen Project en Arabia Saudita, con una capacidad de 2.2 GW, programado para 2027.
- Un avance tecnológico reciente podría reducir los costos de producción de hidrógeno verde a $1.54 por kilo.
La demanda global de hidrógeno alcanzó los 100 millones de toneladas en 2024, lo que representa un aumento del 2% respecto al año anterior. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por sectores como el refinado, la producción de químicos y la industria del hierro y el acero. Sin embargo, a pesar de este incremento en la demanda, muchos proyectos de hidrógeno verde están quedando rezagados debido a la reducción de los planes climáticos por parte de las empresas energéticas y la falta de cumplimiento de los objetivos de descarbonización por parte de los gobiernos.
El hidrógeno verde se produce utilizando electricidad renovable para alimentar un electrolizador, que separa el agua en hidrógeno y oxígeno. Este proceso es completamente libre de carbono, a diferencia del hidrógeno gris y azul, que dependen del gas natural. A pesar de las promesas de un futuro más verde, la mayoría del hidrógeno producido a nivel mundial sigue siendo de origen fósil, utilizando anualmente 290 mil millones de metros cúbicos de gas natural y 90 millones de toneladas equivalentes de carbón.
Durante los primeros años de la década de 2020, el apoyo generalizado a una transición energética global llevó a las empresas a anunciar cientos de proyectos de hidrógeno verde. Sin embargo, la capacidad de electrólisis global, que debería alcanzar los 190 GW para 2030, ha crecido a un ritmo mucho más lento de lo esperado. En 2022, la capacidad de hidrógeno verde era de solo 0.7 GW, y aunque se proyecta que alcance alrededor de 4 GW para 2025, esto sigue estando muy por debajo de las metas establecidas.
Las empresas enfrentan varios obstáculos para desarrollar proyectos de hidrógeno verde, incluyendo altos costos y una regulación e infraestructura inadecuadas. Además, la falta de experiencia en el desarrollo de proyectos de hidrógeno verde a gran escala ha llevado a retrasos significativos. Un estudio reciente indica que solo el 7% de los anuncios de capacidad de hidrógeno verde a nivel mundial se completaron a tiempo, lo que genera dudas sobre si esta tendencia ha sido sobrestimada. A pesar de esto, la Agencia Internacional de Energía (IEA) señala que muchos proyectos continúan en desarrollo, aunque a un ritmo más lento.
Se espera que el hidrógeno verde contribuya con aproximadamente el 4% de la producción total de hidrógeno a nivel global para 2030, en comparación con menos del 1% en la actualidad. Sin embargo, el potencial de producción podría superar las estimaciones actuales, alcanzando hasta 6 millones de toneladas de hidrógeno de bajas emisiones, siempre que haya voluntad política y una inversión adecuada en proyectos. Para lograr estos objetivos, será crucial implementar políticas que cierren la brecha de costos entre el hidrógeno verde y los combustibles fósiles.
Proyectos destacados como el de Envision Energy en China, que planea una capacidad de electrólisis de 500 MW, y el NEOM Green Hydrogen Project en Arabia Saudita, con una capacidad de 2.2 GW, están programados para comenzar operaciones en 2027. A nivel global, hay una cartera de proyectos de hidrógeno verde que supera los 15 millones de toneladas de producción, con la mayoría de estos programados para después de 2030. Sin embargo, el costo de producción sigue siendo un desafío, siendo el hidrógeno verde entre tres y cinco veces más caro que el hidrógeno gris. Recientemente, un avance tecnológico que utiliza azúcares derivados de residuos agrícolas podría reducir significativamente estos costos, haciéndolos más competitivos.
A pesar de los obstáculos, el hidrógeno verde sigue siendo una opción atractiva para las industrias pesadas que buscan descarbonizarse. Sin embargo, la justificación del uso de electricidad renovable para la producción de hidrógeno, en lugar de utilizarla directamente, sigue siendo un tema de debate. La creación de políticas gubernamentales favorables y incentivos económicos será esencial para acelerar la implementación de proyectos de hidrógeno verde, lo que podría tener un impacto significativo en la reducción de emisiones en sectores difíciles de descarbonizar.
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