El dólar en Uruguay cerró el mes de abril a 40,25 pesos, manteniéndose por encima de la barrera de los 40 pesos gracias a un repunte del 1,05% en la última jornada. Este incremento fue crucial para que la divisa no perforara este umbral en el balance mensual, a pesar de que el tipo de cambio había mostrado una tendencia a la baja, acumulando 12 caídas en el mes. En comparación, el cierre de marzo fue de 40,73 pesos, lo que indica una depreciación mensual del 0,56%, aunque en términos anuales, el dólar aún muestra un incremento del 3,10% respecto al mismo período del año anterior.

La cotización del dólar en la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (Bevsa) también reflejó esta tendencia, finalizando en 40,280 pesos, con un rango de operaciones que osciló entre 40,200 y 40,300 pesos. Durante el mes, se realizaron 105 transacciones que sumaron más de 58,1 millones de dólares, lo que muestra una actividad considerable en el mercado cambiario. En el contexto de la región, el dólar billete minorista se ofreció a 38,95 pesos para la compra y 41,55 pesos para la venta, lo que añade una capa de complejidad para los operadores que buscan aprovechar las diferencias en las cotizaciones.

A nivel global, el dólar estadounidense experimentó una caída significativa tras la intervención de las autoridades japonesas para fortalecer su moneda, lo que provocó una baja del 3% frente al yen, su mayor descenso diario desde fines de 2024. Este movimiento también impactó en el índice dólar, que retrocedió un 0,70% hasta los 98,17 puntos. En este marco, el euro y la libra esterlina también mostraron avances, lo que podría influir en la percepción del dólar en mercados emergentes como el uruguayo. La incertidumbre geopolítica y los recientes movimientos en el mercado energético, especialmente en relación con los precios del petróleo, continúan siendo factores que afectan la estabilidad del tipo de cambio.

Para los inversores, la situación actual del dólar en Uruguay presenta tanto oportunidades como riesgos. La reciente caída del dólar a nivel global podría presionar a la baja la cotización local en el corto plazo, especialmente si la tendencia de fortalecimiento de otras monedas continúa. Sin embargo, la demanda de activos refugio podría reactivarse si la situación geopolítica se agrava, lo que podría llevar a un repunte del dólar en el futuro. Los operadores deben estar atentos a las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos y a los movimientos en el mercado energético, ya que estos factores pueden influir en la dirección del tipo de cambio en Uruguay.

De cara a mayo, será fundamental observar cómo se comporta el dólar en relación con los 40 pesos. La cotización podría verse influenciada por la evolución de los conflictos internacionales y las decisiones de política económica en Estados Unidos y Europa. Además, los inversores deberían monitorear las cifras de inflación y crecimiento económico en Uruguay, ya que estos datos pueden impactar en la política monetaria local y, por ende, en la cotización del dólar. La próxima reunión del Banco Central de Uruguay será un evento clave a seguir, ya que cualquier cambio en las tasas de interés podría tener repercusiones directas en el mercado cambiario.