El Comité de Política Monetaria (Copom) de Brasil se prepara para una reunión clave el 29 de abril, donde se espera que la tasa Selic se reduzca de 14,75% a 14,50%. Esta decisión refleja un cambio en las expectativas del mercado, que originalmente anticipaba recortes más agresivos en la tasa de interés durante el primer semestre del año. Sin embargo, las tensiones geopolíticas, especialmente la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, han llevado a un recalibrado de las proyecciones inflacionarias y de tasas de interés.

Rafaela Vitória, economista-chefe del banco Inter, señala que aunque hay espacio para acelerar los recortes de la Selic en la segunda mitad del año, el contexto actual exige cautela. La incertidumbre global y el aumento en los precios del petróleo han complicado el panorama, haciendo que el Banco Central adopte un enfoque más conservador. La expectativa es que los recortes sean de 0,25 puntos porcentuales en cada reunión, lo que indica que la Selic podría terminar en un rango de 13% a 13,5% a finales de 2026, aún un nivel restrictivo para la economía.

La inflación en Brasil también está bajo presión, con proyecciones que superan el límite de la meta del Banco Central, que es del 4,5%. Se estima que la inflación podría alcanzar el 4,9% según el banco Inter y 4,86% según el último Boletín Focus del Banco Central. A pesar de esto, Vitória considera que la presión inflacionaria es transitoria, ya que la política monetaria se mantiene restrictiva y el crédito muestra signos de fatiga, lo que podría permitir al Copom seguir recortando tasas, aunque a un ritmo más lento.

La situación en Estados Unidos es diferente, donde se espera que el banco central mantenga las tasas sin cambios debido a la presión inflacionaria y la fortaleza de la actividad económica. Esto contrasta con Brasil, donde la tasa de interés se mantiene en niveles altos para controlar la inflación. La economista prevé uno o dos recortes de tasas en EE.UU. en el segundo semestre, pero advierte que la economía podría seguir caliente, lo que complicaría la situación inflacionaria.

Mirando hacia el futuro, la comunicación del Copom en la reunión del 29 de abril probablemente mantendrá un tono cauteloso, reflejando la incertidumbre actual. Los inversores deben estar atentos a los estímulos fiscales que podrían surgir en un año electoral, lo que podría influir en la inflación y, por ende, en las decisiones de política monetaria. La posibilidad de un ajuste fiscal creíble después de las elecciones podría facilitar recortes más significativos en la Selic, lo que es un factor crucial a considerar para los operadores en el mercado financiero brasileño.