El Itaú Unibanco ha anunciado que Diogo Guillen, exdirector del Banco Central de Brasil, asumirá el cargo de economista-chefe a partir del 1 de julio de 2026. Guillen reemplazará a Mário Mesquita, quien se ha desempeñado en este rol durante casi una década y ha sido fundamental en la consolidación de la reputación del banco en el análisis macroeconómico. La transición se llevará a cabo en un contexto donde el Itaú busca fortalecer aún más su equipo de investigación económica, aprovechando la experiencia de Guillen en el sector público y privado.

Diogo Guillen tiene una sólida formación académica, con un doctorado de la Universidad de Princeton y una trayectoria que incluye posiciones en la Asset Management del propio Itaú entre 2015 y 2021. Su experiencia más reciente como director de Política Económica del Banco Central entre 2022 y 2025 le ha proporcionado un conocimiento profundo de la política monetaria y las dinámicas económicas que afectan a Brasil. Durante su mandato, Guillen fue responsable de coordinar análisis sobre inflación y actividad económica, lo que lo posiciona como un actor clave en la formulación de políticas que impactan directamente en el mercado.

La salida de Mesquita, quien permanecerá como consultor durante un período de adaptación, marca un cambio significativo en la dirección del análisis económico del Itaú. Mesquita ha sido reconocido por su capacidad para fortalecer la credibilidad del banco en el ámbito económico, y su legado incluye la reestructuración del equipo de macroeconomía. La llegada de Guillen podría implicar un enfoque renovado en la investigación y análisis de tendencias económicas, en un momento donde Brasil enfrenta desafíos como la inflación y el crecimiento post-pandemia.

Para los inversores, la designación de Guillen puede ser un indicativo de un enfoque más técnico y analítico en la política económica del Itaú. Esto podría traducirse en recomendaciones más precisas y fundamentadas sobre inversiones en el contexto brasileño. Además, su experiencia en el Banco Central puede ofrecer una perspectiva valiosa sobre las futuras decisiones de política monetaria, especialmente en un entorno donde se discuten posibles recortes en la tasa Selic.

A futuro, será importante monitorear cómo Guillen implementa su visión en el Itaú y qué cambios se producirán en las proyecciones económicas del banco. Con la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) programada para junio, los analistas estarán atentos a cómo su liderazgo podría influir en las expectativas del mercado sobre las tasas de interés y las políticas económicas en general. La transición también se produce en un momento crítico para la economía brasileña, que busca estabilizarse y crecer tras los efectos de la pandemia y la inflación elevada.