El Banco do Brasil (BBAS3) ha señalado que el sector agropecuario podría experimentar una rápida recuperación si la tasa Selic, la tasa básica de interés en Brasil, continúa disminuyendo. Gilson Alceu Bittencourt, vicepresidente de Agronegocios y Agricultura Familiar del banco, comentó que una señal de reducción en la tasa, aunque sea a un ritmo más lento de lo esperado, generaría un ambiente más propicio para nuevos inversiones y la resolución de problemas financieros con instituciones y acreedores. Este contexto se presenta en el marco de la Agrishow, donde el banco proyecta un volumen de negocios de R$ 3 mil millones, destacando que el desempeño hasta ahora es positivo.

El Banco do Brasil maneja una cartera de R$ 406 mil millones en el sector agropecuario y espera mantener esta cifra hasta 2026. Sin embargo, Bittencourt advierte que mantener este volumen es un gran desafío, dado el contexto de crédito más restrictivo y los vencimientos que deben ser renovados. En su análisis, el ejecutivo asegura que el agro no enfrenta una crisis estructural, sino desafíos puntuales que afectan a ciertos productores, especialmente en la región Centro-Oeste de Brasil.

En términos de rentabilidad, Bittencourt menciona que la rentabilidad promedio de cultivos como la soja se sitúa entre el 25% y el 30%, lo que está en línea con la media histórica. Sin embargo, muchos productores han enfrentado problemas de flujo de caja debido a la acumulación de deudas por costos de producción elevados y condiciones climáticas adversas. Esto ha llevado a algunos a prorrogar sus deudas, lo que complica aún más su situación financiera. A pesar de esto, el vicepresidente del banco enfatiza que el agro sigue siendo un sector robusto, con buenas perspectivas de producción y productividad.

Para abordar los problemas de liquidez, Bittencourt destaca la importancia de la reestructuración de las deudas, mencionando que se han renegociado R$ 36,6 mil millones, de los cuales R$ 33 mil millones son a tasas libres y más de la mitad son a tasas posfijadas. Esto significa que a medida que la Selic disminuya, también lo harán las tasas de interés, beneficiando a los productores. Sin embargo, el ejecutivo advierte que no es suficiente con extender los plazos de las deudas; también es crucial que los productores ajusten sus flujos de caja, revisando costos y, en algunos casos, liquidando activos para mejorar su situación financiera.

En cuanto a las recuperaciones judiciales, Bittencourt señala que este proceso está en una fase de aprendizaje tanto para los productores como para el sistema judicial. Aunque se ha utilizado de manera adecuada en algunos casos, también hay distorsiones en su aplicación, lo que puede llevar a situaciones peores que una simple renegociación. La reciente clarificación del Consejo Nacional de Justicia sobre lo que puede incluirse en las recuperaciones judiciales busca mejorar el ambiente para los productores. A medida que se comprenda mejor este mecanismo, se espera que el número de recuperaciones judiciales disminuya en el futuro, lo que podría tener un impacto positivo en la estabilidad del sector agropecuario en Brasil.