La temporada de resultados del primer trimestre de 2026 (1T26) para los bancos brasileños está a punto de comenzar, y las expectativas son variadas. El Santander Brasil (SANB11) abrirá la serie de informes el 29 de abril, seguido por Itaú Unibanco (ITUB4) el 5 de mayo y Banco Bradesco (BBDC4) el 6 de mayo. Los analistas anticipan que la atención se centrará en la calidad de los activos de crédito, con un aumento en la inadimplencia y provisiones, lo que podría afectar la rentabilidad de los bancos en un entorno macroeconómico más desafiante.

Históricamente, el primer trimestre suele ser un periodo complicado para las instituciones financieras, ya que se observa un aumento estacional en los índices de morosidad, especialmente en las carteras de personas físicas. Sin embargo, este año, la situación se complica por un contexto macroeconómico más restrictivo, lo que lleva a los analistas a cuestionar si este aumento en la inadimplencia es un fenómeno temporal o el inicio de una tendencia más prolongada. Según JP Morgan, esta incertidumbre tiene implicaciones directas en las provisiones que los bancos deberán realizar, así como en su apetito por el riesgo.

El análisis de las proyecciones de ganancias muestra que, aunque el Itaú Unibanco podría ser el más resiliente, se espera una ligera contracción en sus ganancias en comparación con el trimestre anterior, aunque aún se prevé un crecimiento interanual. En contraste, el Bradesco podría destacar positivamente, con expectativas de un noveno trimestre consecutivo de crecimiento en sus ganancias. Sin embargo, los analistas advierten que el camino hacia adelante podría ser más complicado debido a la competencia y a la necesidad de inversiones continuas en tecnología.

Para los inversores, es crucial observar cómo cada banco maneja el aumento de las provisiones y la calidad de sus carteras de crédito. La presión sobre los resultados podría ser significativa, especialmente para aquellos bancos que no logren equilibrar el crecimiento de ingresos con el aumento de costos de riesgo. En particular, el Banco do Brasil (BBAS3) se enfrenta a un trimestre difícil, con expectativas de un aumento en las provisiones debido a la morosidad en el sector agropecuario.

A medida que avanzamos hacia la publicación de los resultados, los inversores deben estar atentos a las cifras de inadimplencia y a las estrategias que cada banco implementará para enfrentar un entorno económico más complejo. La próxima semana será clave, con el Santander Brasil liderando la serie de informes, seguido por Itaú y Bradesco, lo que permitirá a los analistas evaluar la salud del sector bancario en Brasil y sus implicancias para el mercado argentino, que a menudo sigue de cerca las tendencias en su vecino del norte.