Maha Capital, una empresa listada en la Bolsa de Estocolmo, ha firmado una carta de intenciones para fusionarse con el SPAC estadounidense BWIV, en una transacción que valora la compañía en 490 millones de dólares pre-money. Esta fusión, que inyectará 130 millones de dólares en el capital de Maha, se produce en un contexto donde la empresa busca diversificar su enfoque, habiendo comenzado como una compañía petrolera antes de fusionarse con la fintech estadounidense Keo World, que ofrece soluciones de tarjetas de crédito corporativo y pagos digitales.

A pesar de su cambio de rumbo hacia el sector fintech, Maha Capital mantiene un interés significativo en el petróleo, siendo propietaria del 24% de un campo en Venezuela, conocido como Petrourdaneta. Este campo, que se encuentra cerca de la región petrolera de Maracaibo y adyacente a campos operados por Chevron, tiene un historial de producción que alcanzó los 250,000 barriles por día en la década de 1950. Actualmente, la producción se ha reducido drásticamente a solo 2,000 barriles por día, pero Maha estima que, con una revitalización adecuada, podría alcanzar una producción de 40,000 barriles por día en un plazo de cuatro años.

La fusión con BWIV permitirá a Maha separar sus operaciones en dos entidades distintas: la fintech y el negocio petrolero. Se proyecta que aproximadamente la mitad de los recursos obtenidos se destinen a cada una de estas divisiones. La experiencia de Starboard, un accionista clave de Maha, en el sector petrolero se considera un activo valioso, ya que la empresa busca adquirir más activos en Venezuela, aprovechando la reciente apertura del mercado tras la era de Nicolás Maduro. Según el chairman de Maha, Paulo Mendonça, existe un interés en aumentar la producción de petróleo en el país, y la compañía está bien posicionada para capturar parte de este crecimiento.

Además, Maha planea explorar la extracción de gas en el campo de Petrourdaneta, donde actualmente se quema todo el gas producido. La compañía está considerando la creación de infraestructura para mini generadores que aprovechen este gas para generar energía. A mediano plazo, también existe la posibilidad de inyectar gas en el gasoducto que conecta a Colombia y Venezuela, cuya reactivación fue anunciada recientemente, lo que podría abrir nuevas oportunidades de venta hacia el mercado colombiano.

La fusión, si se aprueba, resultará en que los accionistas de Maha mantendrán el 75% del capital de la nueva entidad, mientras que los accionistas del SPAC poseerán el 25% restante. Este movimiento es significativo no solo para Maha, sino también para el contexto energético de la región, especialmente en un momento en que Venezuela busca aumentar su producción anual de petróleo de 1 millón a entre 2.5 y 3 millones de barriles. La capacidad de Maha para financiar futuras adquisiciones dependerá en gran medida de los recursos obtenidos a través de esta fusión y de la posible búsqueda de un follow-on en el futuro para financiar su estrategia de crecimiento.

Los inversores deben estar atentos a la evolución de esta fusión y a los planes de Maha para revitalizar su producción petrolera en Venezuela. La fecha de cierre de la fusión aún no se ha definido, pero se espera que el proceso avance en los próximos meses. La capacidad de Maha para ejecutar su plan de revitalización y expansión en el sector energético podría tener implicaciones significativas no solo para la empresa, sino también para el panorama energético en América Latina, especialmente en el contexto de la creciente demanda de petróleo y gas en la región.