La SPC Grafeno, una de las principales empresas en el sector de duplicatas en Brasil, que actualmente maneja el 40% de los registros de duplicatas y el 64% de las Cédulas de Crédito Bancario (CCBs), anticipa un crecimiento significativo en su participación de mercado con la implementación de la duplicata estructural. Este nuevo instrumento financiero, que se encuentra en fase de pruebas por el Banco Central de Brasil, promete revolucionar el sistema de crédito corporativo al ser completamente digital, estandarizable y rastreable. Se espera que su uso comience en el último trimestre de 2026, lo que podría transformar la dinámica del mercado de duplicatas, que actualmente mueve alrededor de R$ 1 billón anualmente.

La duplicata estructural no solo representa un avance tecnológico, sino que también introduce una serie de beneficios significativos. Entre ellos, se encuentran la rastreabilidad total de los títulos, la mitigación de riesgos de fraude y duplicación, y una visibilidad completa del ciclo de vida del título para todos los participantes de la operación. Este modelo digital sustituye el papel por un instrumento que cuenta con seguridad jurídica garantizada por un marco regulatorio específico, lo que podría reducir las asimetrías de información entre las partes involucradas, como cedentes, sacados e instituciones financieras.

El mercado de duplicatas en Brasil es un pilar central del sistema de crédito corporativo, y la digitalización obligatoria que se avecina podría intensificar la competencia entre los registradores autorizados por el Banco Central. Esto, a su vez, podría atraer a nuevas empresas al sector, lo que presionaría a los actores existentes a invertir más en tecnología y mejorar sus servicios. En 2025, la SPC Grafeno registró aproximadamente R$ 250 mil millones en créditos respaldados por duplicatas, lo que demuestra su relevancia en el mercado y su capacidad para adaptarse a los cambios que se avecinan.

Para los inversores, la digitalización del sistema de duplicatas podría abrir nuevas oportunidades, especialmente en un entorno donde la eficiencia y la transparencia son cada vez más valoradas. Las empresas que se adapten rápidamente a este nuevo marco regulatorio y que implementen tecnologías avanzadas podrían beneficiarse significativamente, aumentando su competitividad y participación en el mercado. Además, la presión por mejorar la infraestructura tecnológica podría llevar a un aumento en la inversión en el sector, lo que podría tener efectos positivos en el crecimiento económico general.

A medida que nos acercamos a la fecha de implementación de la duplicata estructural, es crucial monitorear cómo las empresas del sector se preparan para este cambio. La evolución de las pruebas y validaciones por parte del Banco Central será un indicador clave de la dirección que tomará el mercado. Asimismo, observar la respuesta de los actores del mercado y la entrada de nuevos competidores será fundamental para entender el impacto a largo plazo de esta transformación en el sistema de crédito brasileño.