Los rendimientos de los Certificados de la Tesorería (Cetes) han mostrado una caída significativa en abril de 2026, cerrando el mes con tasas que reflejan un menor atractivo para los inversionistas. Según datos del Banco de México (Banxico), los Cetes a 28 días se colocaron en 6.50%, mientras que los de 91 días alcanzaron un 6.70%. Esta disminución se produce en un contexto de inflación general que se sitúa en 4.53% a tasa anual, superando la meta oficial del banco central y generando preocupación en el ámbito económico.

La inflación en México ha sido un tema candente, especialmente en medio de la contienda presidencial donde los precios de productos básicos como la gasolina y la tortilla han sido foco de atención. La presión inflacionaria se ve exacerbada por factores externos, como el nerviosismo derivado de la guerra entre Estados Unidos e Irán, lo que podría influir en los precios de los combustibles y, por ende, en la inflación general. Este entorno ha llevado a los inversionistas a reevaluar sus opciones, considerando que la rentabilidad de los Cetes, aunque superior a la inflación, ha disminuido en comparación con meses anteriores.

En términos de rendimientos, los Cetes a 182 días se mantuvieron en 6.85%, mientras que los de un año subieron ligeramente a 7.19%. A pesar de la baja en las tasas, los Cetes siguen siendo una opción viable para aquellos que buscan proteger su capital del deterioro del poder adquisitivo. Al restar la tasa de inflación del rendimiento nominal, los Cetes a 28 días ofrecen un rendimiento real de 1.97 puntos porcentuales, lo que significa que, aunque los rendimientos han caído, aún se puede obtener una ganancia ajustada por inflación.

Para los inversionistas, la elección del plazo de los Cetes es crucial, ya que cada uno ofrece rendimientos diferentes y se adapta a distintos horizontes de inversión. Con plazos que varían desde 28 hasta 720 días, los Cetes permiten a los inversionistas seleccionar la opción que mejor se ajuste a sus necesidades financieras. Sin embargo, es importante considerar que, a medida que la inflación se mantiene por encima de las expectativas, la rentabilidad real de estos instrumentos podría verse comprometida en el futuro.

Mirando hacia adelante, los inversionistas deben estar atentos a las próximas subastas de Cetes y a los informes de inflación que se publicarán en las próximas semanas. La evolución de la inflación y su impacto en la política monetaria del Banco de México será fundamental para determinar si los rendimientos de los Cetes se estabilizarán o continuarán su tendencia a la baja. Además, la situación geopolítica en el Medio Oriente y su repercusión en los precios de los commodities también será un factor a monitorear, ya que podría influir en la inflación local y, por ende, en la rentabilidad de los Cetes.