El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha intensificado sus compras de divisas, alcanzando un total de US$ 6.872 millones en lo que va del año, lo que representa casi el 70% de la meta oficial de US$ 10.000 millones para 2026. En abril, el BCRA adquirió US$ 2.486 millones, lo que refleja un aumento significativo en su actividad en el mercado de cambios. A pesar de la presión cambiaria, el BCRA ha mantenido su enfoque en la acumulación de reservas, priorizando este objetivo sobre la defensa de un tipo de cambio específico, según analistas de Criteria.

Desde el inicio del nuevo programa de compras, el BCRA ha superado en un 119,3% el compromiso del 5% del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). Sin embargo, la situación de las reservas netas es más compleja. A pesar de las altas cifras de compra, las reservas netas se sitúan actualmente en US$ 1.546 millones, muy por debajo del pico de US$ 5.512 millones alcanzado en febrero. Esto indica que, aunque el flujo de compras es sólido, hay una brecha significativa entre las reservas brutas y netas, lo que refleja los pasivos que aún pesan sobre el balance del BCRA.

La consultora Bull Market Brokers ha señalado que la acumulación consolidada de divisas entre el BCRA y el Tesoro asciende a US$ 4.100 millones, aunque sigue por debajo de la métrica prudencial. Esto plantea interrogantes sobre la efectividad de las compras del BCRA, ya que la pregunta clave no es solo cuánto ha comprado, sino cuánto de esas reservas queda realmente disponible para el uso sin compromisos.

De cara a mayo, se espera que las liquidaciones del sector agro se aceleren debido a una cosecha robusta, lo que podría proporcionar un impulso adicional a las reservas. Además, las emisiones corporativas y provinciales que se destrabaron tras las elecciones legislativas de octubre de 2025 están alcanzando el plazo de liquidación, lo que podría reforzar los flujos de la cuenta financiera. Según el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, entre octubre y el 10 de abril se han liquidado US$ 6.800 millones de emisiones corporativas, con otros US$ 3.200 millones aún pendientes.

El dilema que enfrenta el BCRA en el corto plazo es cómo equilibrar el ritmo de compras de divisas con la dinámica del tipo de cambio. La abundancia de oferta podría seguir presionando a la baja el dólar oficial, lo que complicaría aún más la situación. Los inversores deben estar atentos a cómo el BCRA maneja esta combinación, ya que podría influir en la estabilidad del tipo de cambio y en la percepción del riesgo en el mercado cambiario argentino.