El carry trade, una estrategia que había sido altamente rentable para muchos inversores argentinos, enfrenta un nuevo desafío. A medida que las tasas de interés en pesos han disminuido, la relación entre riesgo y retorno se ha deteriorado. Esto significa que una leve suba en el precio del dólar puede eliminar las ganancias esperadas, lo que ha llevado a muchos a cuestionar la viabilidad de esta maniobra en el actual contexto económico.

Históricamente, el carry trade consistía en vender dólares y reinvertir en instrumentos en pesos que ofrecían tasas de interés más altas. Sin embargo, el reciente descenso en las tasas de las LECAP y BONCAP, que ahora se ubican entre 1,6% y 2% mensual, ha reducido el margen de seguridad. En este nuevo escenario, un aumento moderado del dólar puede resultar en pérdidas significativas. Por ejemplo, la S30A6, que vence en abril de 2026, muestra un retorno de 1,4% con un dólar a $1.400, pero ya presenta una pérdida de -2,1% si el dólar sube a $1.450.

La situación es similar con otros instrumentos de deuda. La S29Y6, que vence en mayo, pasa de un retorno de 3,1% a -0,5% con un dólar a $1.450. Este patrón se repite en varios bonos, lo que indica que la estrategia de carry trade ya no es tan segura como antes. A medida que se extienden los plazos de vencimiento, la protección contra el riesgo cambiario aumenta, pero no lo suficiente como para ignorar el impacto de un dólar en alza.

Para los inversores, esto implica que deben ser más selectivos y prudentes al considerar el carry trade. La baja en las tasas ha hecho que el margen de error se reduzca drásticamente, lo que significa que cualquier movimiento inesperado en el tipo de cambio puede resultar en pérdidas. Los analistas sugieren que, aunque el carry trade aún puede ser viable en ciertos tramos de la curva, es esencial evaluar cuánto puede subir el dólar antes de que la estrategia deje de ser rentable.

Mirando hacia el futuro, el consenso entre los analistas es que la calma cambiaria podría mantenerse al menos hasta mediados de año, gracias a factores como la liquidación de la cosecha gruesa y las compras de reservas por parte del Banco Central. Sin embargo, la distancia entre el tipo de cambio oficial y el techo de la banda de flotación sugiere que el dólar tiene margen para subir, lo que podría complicar aún más la situación del carry trade. Por lo tanto, los inversores deben monitorear de cerca la evolución del tipo de cambio y la política monetaria para ajustar sus estrategias en consecuencia.