La cadena de supermercados La Comer ha logrado un crecimiento del 10% en sus ventas, alcanzando los 47,625 millones de pesos durante 2025. Este aumento se produce en un contexto de desaceleración del consumo en México, donde otras cadenas, como Walmart, han enfrentado mayores dificultades. A pesar de la presión inflacionaria y la contracción del gasto disponible, La Comer se mantiene como líder en crecimiento de ingresos, destacándose por su enfoque en un segmento de consumidores con mayor poder adquisitivo.

La estrategia de La Comer se centra en ofrecer productos premium y gourmet, lo que le permite atraer a consumidores de la base alta de la pirámide económica. Este enfoque ha demostrado ser efectivo, ya que estos consumidores son menos sensibles a las fluctuaciones económicas. La compañía ha invertido en nuevas tiendas bajo los formatos City Market y Fresko, así como en un nuevo negocio restaurantero, lo que ha diversificado su oferta y mejorado la experiencia de compra. La Comer ha logrado distanciarse de la guerra de precios, enfocándose en la calidad y la ubicación de sus tiendas, lo que le permite mantener tickets promedio más altos.

El EBITDA y la utilidad neta de La Comer también han mostrado resultados positivos, creciendo un 15.2% y un 13.8%, respectivamente. Este crecimiento no es un fenómeno aislado, sino que se ha consolidado desde la pandemia, cuando la empresa comenzó a adaptar su modelo de negocio a las nuevas exigencias del mercado. La Comer ha aprendido de crisis pasadas, como la que enfrentó en 2008, lo que le ha permitido mantener una disciplina financiera y una diferenciación clara en su oferta.

Para los inversores, el desempeño de La Comer puede ser un indicador de la resiliencia del sector minorista en México. A medida que el consumo se normaliza, la estrategia de la cadena podría servir como modelo para otras empresas que buscan adaptarse a un entorno económico desafiante. La capacidad de La Comer para mantener su crecimiento en un contexto de menor dinamismo del consumo sugiere que su enfoque en el segmento premium podría ser replicable en otros mercados de la región, incluyendo Argentina, donde el poder adquisitivo y la calidad de los productos son cada vez más valorados.

A futuro, será importante monitorear cómo La Comer continúa adaptándose a las condiciones del mercado y si su estrategia puede sostenerse en el tiempo. La evolución de la inflación y el gasto de los consumidores en México será clave para determinar el rumbo de la compañía. Además, la expansión de sus formatos y la respuesta de los competidores en el sector minorista podrían influir en su crecimiento y en la dinámica del mercado en general.