Las bolsas de Nueva York cerraron en baja el 23 de abril de 2026, con el índice Nasdaq liderando la caída con un descenso del 0,89%, seguido por el S&P 500 que cedió un 0,41% y el Dow Jones que bajó un 0,36%. Esta tendencia negativa se vio impulsada por el aumento de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que generó un clima de aversión al riesgo entre los inversores. Los índices alcanzaron nuevos mínimos durante la tarde, en medio de informes sobre ataques aéreos en Irán y amenazas de represalias por parte de las autoridades iraníes, lo que intensificó la preocupación en los mercados financieros.

El contexto geopolítico actual es tenso, con Estados Unidos anunciando la incautación de buques vinculados a Irán y advirtiendo sobre posibles ataques a embarcaciones que coloquen minas en el estratégico Estrecho de Ormuz. Esta situación ha llevado a un aumento en los precios del petróleo, beneficiando a empresas del sector energético como Exxon y Chevron, que vieron incrementos en sus acciones de 0,69%. Sin embargo, el clima de incertidumbre ha afectado a las acciones de empresas tecnológicas, que han reportado resultados decepcionantes, lo que ha contribuido a la caída general del mercado.

Las acciones de Tesla sufrieron una baja del 3,56% a pesar de haber superado las expectativas en su informe de ganancias del primer trimestre, debido a un aumento en la previsión de gastos de capital. Por su parte, IBM experimentó una caída del 8,7% tras reiterar sus proyecciones para el año a pesar de haber reportado un lucro superior al esperado. En el sector tecnológico, Microsoft y Meta también enfrentaron pérdidas significativas de 3,97% y 2,31%, respectivamente, tras anunciar planes de despidos masivos, lo que ha generado preocupación sobre el futuro de estas empresas en un entorno económico incierto.

Para los inversores argentinos, las caídas en las bolsas de Nueva York pueden tener implicancias directas. La aversión al riesgo en los mercados internacionales puede influir en el comportamiento del dólar y en la percepción del riesgo país en Argentina. En este sentido, el dólar MEP podría experimentar presiones si la incertidumbre persiste, lo que podría llevar a un aumento en su cotización. Además, el riesgo de una escalada en el conflicto en Medio Oriente podría impactar en los precios de las materias primas, afectando a las empresas argentinas vinculadas al sector energético y agrícola.

De cara al futuro, es crucial monitorear la evolución de las tensiones en el Medio Oriente, especialmente en relación con el Estrecho de Ormuz, ya que cualquier escalada podría afectar no solo a los mercados estadounidenses, sino también a la economía global. Además, se espera que la próxima semana se publiquen informes de ganancias de otras grandes empresas tecnológicas, lo que podría influir en la dirección del mercado. La atención también estará puesta en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal y su impacto en el mercado de acciones y en el dólar.