El índice Ibovespa de la Bolsa brasileña ha alcanzado máximos históricos, impulsado por un flujo significativo de inversiones externas que ha superado los R$ 65 mil millones en lo que va del año. Sin embargo, este crecimiento ha ampliado la brecha entre las acciones más líquidas y las small caps, que han visto un rendimiento y una valoración notablemente inferiores. Mientras el Ibovespa ha subido un 20% desde enero y un 60% desde 2021, el ETF SMAL11, que sigue el índice de small caps, se encuentra un 20% por debajo de su pico de 2021, con un aumento de solo el 9% en 2026.

Desde 2021, la diferencia en rendimiento entre las acciones del Ibovespa y las small caps ha ido en aumento, en parte debido a la alta tasa de interés Selic, que ha afectado negativamente a las empresas más sensibles a los costos de financiamiento, muchas de las cuales son small caps. Este año, los inversores institucionales locales han retirado cerca de R$ 50 mil millones de la B3, lo que ha contribuido a esta distorsión en el mercado. La combinación de la compra de acciones por parte de inversores extranjeros y la venta por parte de locales ha creado un entorno donde las small caps son menos atractivas para los inversores, quienes esperan un panorama más claro sobre la economía y las tasas de interés antes de comprometerse.

La reciente valorización de las acciones de las empresas petroleras, como Petrobras y PRIO, ha sido un factor clave en el aumento del Ibovespa, ya que estas acciones representan aproximadamente el 15% del índice y han subido cerca del 50% desde enero. Sin embargo, esta situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este crecimiento, dado que no se han observado cambios significativos en los fundamentos que justifiquen un rendimiento superior de las acciones más líquidas en comparación con otras del índice.

El múltiplo del Ibovespa se sitúa en 10,6 veces las ganancias proyectadas para los próximos 12 meses, ligeramente por encima de la media de 10,3 veces de la última década. En contraste, las small caps se negocian con un descuento del 10% respecto a su media histórica, a 9,3 veces las ganancias. Aunque algunos analistas sugieren que las small caps podrían eventualmente regresar a niveles históricos de valoración, la incertidumbre en torno a la caída de las tasas de interés y la recuperación económica plantea un riesgo significativo para los inversores.

A medida que el mercado de small caps enfrenta desafíos adicionales, como la competencia del comercio electrónico y el cambio en los hábitos de consumo, es probable que no todas las empresas en este segmento logren recuperarse a sus niveles anteriores. La metodología del índice de small caps también ha sido criticada, ya que incluye empresas con baja capitalización y poco negociadas, lo que puede distorsionar la representación del mercado. En este contexto, los inversores deben estar atentos a la evolución de las tasas de interés y a la recuperación económica para evaluar el potencial de las small caps en el futuro.