Después de un 2025 complicado, donde las distribuidoras de energía en Brasil mostraron un desempeño inferior al del mercado, se vislumbra un cambio significativo en el horizonte. Según XP Investimentos, el sector podría experimentar una recuperación en 2026, impulsada por una agenda regulatoria favorable y la expectativa de una disminución en la tasa Selic. Este cambio de perspectiva se produce tras años de compresión en los retornos sobre capital invertido (Roic), que es un indicador clave de la rentabilidad de estas empresas reguladas.

La situación del sector ha estado marcada por un aumento en los costos operativos (opex) y revisiones a la baja en el costo medio ponderado de capital (Wacc) regulatorio, lo que ha afectado las tarifas y, en consecuencia, los márgenes de ganancia. Sin embargo, los analistas de XP sugieren que el mercado ya ha anticipado gran parte de estos desafíos, lo que podría permitir una revalorización positiva a medida que los fundamentos comiencen a mejorar. En este contexto, las acciones de Energisa (ENGI11) y Equatorial Energia (EQTL3) se destacan como las principales apuestas para los inversores, catalogadas como “must own” para quienes buscan exposición al sector.

A pesar de que Energisa y Equatorial tuvieron un crecimiento de aproximadamente 54% y 50% respectivamente en 2025, estos números se quedan cortos en comparación con otras empresas del sector eléctrico que han visto valoraciones mucho más robustas. Por ejemplo, Eneva (ENEV3) y Sabesp (SBSP3) lograron incrementos de entre 64% y más de 100%, gracias a narrativas de crecimiento más claras y reestructuraciones efectivas. Este desajuste en el rendimiento refuerza la idea de que las distribuidoras de energía podrían estar subvaloradas y, por lo tanto, ofrecer una oportunidad interesante para los inversores en el futuro cercano.

Uno de los principales catalizadores para esta posible recuperación es la agenda regulatoria que se espera que avance en 2026. La Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) está en proceso de revisar mecanismos que afectan directamente la remuneración de las distribuidoras, como el “fator x”, que ajusta tarifas basándose en ganancias de eficiencia. La apertura de consultas públicas sobre estos temas podría aumentar la transparencia en el reconocimiento anual de inversiones, lo que ayudaría a calibrar las expectativas de retorno. Además, se anticipa que la agencia discuta nuevos incentivos regulatorios y ajustes en las reglas de morosidad, lo que es crucial dado el aumento de la complejidad operativa en diversas regiones.

Desde un punto de vista macroeconómico, las distribuidoras son altamente sensibles a la tasa de interés, ya que operan con un alto nivel de apalancamiento y flujos de caja a largo plazo. La expectativa de una caída en la Selic es fundamental, especialmente con la llegada del segundo semestre de un año electoral, un periodo que históricamente ha visto una mayor presión para estimular la actividad económica. Si se confirma esta tendencia, empresas como Energisa y Equatorial podrían beneficiarse significativamente, combinando una estructura de capital más apalancada con flujos de caja de larga duración. En resumen, el sector de distribuidoras de energía en Brasil podría estar en el umbral de un cambio significativo, lo que representa una oportunidad para los inversores que buscan diversificar sus carteras en un contexto de recuperación.