- El Niño tiene un 80% de probabilidad de formarse entre junio y agosto, lo que podría alterar los precios de energía.
- Las distribuidoras como Equatorial (EQTL3) y Energisa (ENGI11) podrían beneficiarse del aumento en la demanda de energía por temperaturas más altas.
- Las generadoras menos contratadas, como Axia (AXIA3) y Copel (CPLE3), podrían enfrentar presiones en sus resultados si El Niño es fuerte.
- Se espera que los precios de energía se mantengan en torno a 240 reales por megavatio-hora, a pesar de las fluctuaciones climáticas.
- La revisión de los modelos de precios por parte del ONS y la CCEE podría llevar a precios más bajos si se implementan cambios en 2027.
El fenómeno climático conocido como El Niño está generando expectativas en el sector eléctrico brasileño, con una probabilidad del 80% de que se forme entre junio y agosto de este año, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA). Este fenómeno, que ha influido en los patrones climáticos de la región en el pasado, podría tener un impacto significativo en los precios de la energía y en las acciones de las empresas del sector. Los analistas del banco Safra han comenzado a evaluar cómo este evento podría afectar a las eléctricas en la bolsa brasileña, identificando tanto las que podrían beneficiarse como las que podrían verse perjudicadas.
Históricamente, El Niño ha alterado la hidrología en las regiones Sur y Sudeste de Brasil, lo que ha llevado a una caída en los precios de la energía en comparación con años anteriores. En episodios pasados, el aumento de las temperaturas ha llevado a un mayor consumo de energía, especialmente en los meses de calor, lo que a su vez ha beneficiado a las distribuidoras de energía. En este contexto, empresas como Equatorial (EQTL3), Energisa (ENGI11) y CPFL (CPFE3) podrían experimentar un aumento en sus ingresos debido a la mayor demanda de energía, mientras que las generadoras menos contratadas, como Axia (AXIA3) y Copel (CPLE3), podrían enfrentar presiones en sus resultados financieros si El Niño resulta ser particularmente fuerte.
Además, el informe del Safra destaca que Auren (AURE3), que tiene un mayor nivel de energía contratada, podría salir beneficiada en este escenario. Sin embargo, a pesar de las expectativas de cambios en el clima, las recomendaciones del banco no se ven alteradas, ya que se prevé que los precios de la energía se mantengan en torno a los 240 reales por megavatio-hora. Esta estabilidad se debe a la creciente importancia de la generación distribuida en la matriz eléctrica brasileña y a la alta volatilidad de la generación renovable, que requieren mayores retornos para nuevos proyectos.
Otro aspecto a considerar es el aumento en los precios del petróleo y el gas, que podría elevar los costos de las usinas térmicas. El Safra también menciona que se están revisando los parámetros de aversión al riesgo en los modelos de precios de energía, lo que podría llevar a una reducción en el peso de los escenarios hidrológicos severos, resultando en precios promedio más bajos si se implementan cambios en 2027. Esta revisión es impulsada por entidades que representan a los consumidores de electricidad, que buscan una mayor equidad en la fijación de precios.
Para los inversores, es crucial monitorear cómo se desarrollan las condiciones climáticas en los próximos meses y su impacto en la demanda de energía. La posibilidad de un El Niño fuerte podría alterar las proyecciones de consumo y, por ende, afectar las valoraciones de las acciones de las eléctricas. Además, la consulta pública abierta por el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) y la Cámara de Comercialización de Energía Eléctrica (CCEE) sobre los modelos de precios podría tener implicaciones significativas en el sector a largo plazo. Los inversores deben estar atentos a estos desarrollos para ajustar sus estrategias de inversión en función de las condiciones del mercado energético en Brasil y su posible repercusión en Argentina.
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