La Confederação Nacional da Indústria (CNI) ha publicado un informe que revela que la denominada "taxa das blusinhas" ha impedido la entrada de R$ 4,5 mil millones en productos importados a Brasil. Esta tasa, que se aplica a las compras internacionales de hasta US$ 50, es del 20% y fue implementada en agosto de 2024 como parte del Programa Remessa Conforme, una iniciativa de la Receita Federal destinada a regular las compras en plataformas de comercio electrónico internacionales. La medida fue impulsada por el sector minorista brasileño y aprobada por el Congreso Nacional bajo el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT). La CNI estima que esta regulación ha ayudado a preservar más de 135 mil empleos y ha mantenido casi R$ 20 mil millones en la economía brasileña.

Desde su implementación, el número de remesas de productos que ingresaron al país ha disminuido significativamente. En 2024, se registraron 179,1 millones de envíos, mientras que en 2025 la cifra cayó a 159,6 millones, lo que representa una disminución del 10,9%. La CNI proyecta que sin la "taxa das blusinhas", aproximadamente 205,9 millones de paquetes habrían llegado a Brasil el año pasado, lo que indica que la medida ha tenido un impacto directo en la reducción de importaciones. Además, el valor promedio de las remesas que entraron al país a través del programa fue de R$ 96,88.

El superintendente de Economía de la CNI, Marcio Guerra, destacó que el objetivo principal de esta tasa no es gravar al consumidor, sino proteger la economía brasileña y hacer que la industria local sea más competitiva. La CNI argumenta que la tasa ha logrado equilibrar las condiciones de competencia entre los productos nacionales e importados, moderando el ritmo de importaciones que se beneficiaban de un tratamiento tributario desigual. Antes de la implementación de la tasa, las encomiendas de hasta US$ 50 estaban exentas de impuestos, lo que llevó a prácticas como el subfaturamento y la adulteración de documentación fiscal, afectando la competitividad de las empresas nacionales.

A partir de la implementación de la "taxa das blusinhas", las remesas de hasta US$ 50 ahora enfrentan un impuesto de importación del 20%, además del ICMS. Para compras superiores a US$ 50, la tasa del impuesto de importación se ha fijado en 60%, con una deducción de US$ 20 en el valor a pagar. Esta modificación marca el abandono práctico de la alícuota cero de II, conocida como de minimis, que había estado vigente hasta agosto de 2024. La CNI ha argumentado que la medida es esencial para mantener la competitividad de la industria brasileña y evitar el desvío de la normativa tributaria.

A medida que se aproxima un año electoral en Brasil, la impopularidad de la "taxa das blusinhas" ha llevado a algunos sectores del gobierno a considerar su eliminación. Sin embargo, el vice-presidente de la República, Geraldo Alckmin, ha declarado que aún no hay una decisión oficial al respecto. Los inversores deben estar atentos a cómo evoluciona este debate, ya que cualquier cambio en la política tributaria podría tener implicaciones significativas para el comercio y la economía brasileña en general. Las próximas semanas serán cruciales para observar si se toman decisiones que afecten la regulación de importaciones en Brasil.