La Confederação Nacional da Indústria (CNI) de Brasil ha proyectado que, si se implementan las nuevas tarifas propuestas por el Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), un 31,6% de las exportaciones brasileñas hacia EE.UU. enfrentarán un aumento de tarifas del 10% actual a un 37,5%. Esto representa un incremento significativo de 27,5 puntos porcentuales que podría afectar gravemente a sectores clave de la economía brasileña. Además, un 3,6% de las exportaciones se verían sometidas a una tarifa del 12,5%, lo que también implica un aumento respecto a la tasa actual. Esta situación surge tras la conclusión de una investigación por parte de EE.UU. que alega que Brasil ha adoptado prácticas comerciales que restringen el comercio con empresas estadounidenses.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se encuentra en Évian-les-Bains, Francia, participando en la cumbre del G7, donde se espera que discuta la posibilidad de un encuentro con el presidente estadounidense, Donald Trump. Desde el Palacio del Planalto, se considera que la propuesta de tarifas adicionales puede ser revertida a través de negociaciones, aunque la sobretasa relacionada con el trabajo forzado parece ser una decisión ya consolidada. Esta investigación se basa en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite a EE.UU. investigar y tomar medidas contra prácticas comerciales consideradas desleales.

Entre los productos más afectados por estas nuevas tarifas se encuentra el hierro gusa, que actualmente enfrenta una tarifa del 10% y podría ser gravado con un 37,5% si se implementa la propuesta. En 2024, Brasil exportó hierro gusa a EE.UU. por un valor de 1,5 mil millones de dólares. Otros productos que podrían verse afectados incluyen azúcar de caña, sebo no comestible, alcohol etílico y molduras de madera. La CNI estima que hasta un 35,2% de las exportaciones brasileñas a EE.UU. podrían ser alcanzadas por estas nuevas medidas, lo que representa un desafío considerable para la economía del país.

Las implicancias para los inversores son significativas, ya que un aumento en las tarifas podría encarecer los productos brasileños en el mercado estadounidense, afectando la competitividad de las exportaciones. Esto podría llevar a una disminución en los ingresos de las empresas que dependen de las exportaciones a EE.UU., lo que podría reflejarse en los resultados financieros y en el comportamiento de las acciones de estas compañías en la bolsa. Además, la incertidumbre generada por estas medidas podría provocar volatilidad en el mercado accionario brasileño, lo que es crucial para los inversores que buscan estabilidad en sus carteras.

A futuro, es importante monitorear las negociaciones entre Brasil y EE.UU., así como el desarrollo de la consulta pública y las audiencias que se llevarán a cabo antes de que estas tarifas entren en vigor. La fecha exacta de implementación aún no se ha determinado, pero las decisiones que se tomen en las próximas semanas serán clave para el futuro del comercio entre ambos países. Los inversores deben estar atentos a cualquier anuncio relacionado con la reunión entre Lula y Trump, ya que esto podría influir en la dirección de las políticas comerciales entre Brasil y EE.UU.