La empresa brasileña LIVO está transformando la experiencia de compra de lentes y anteojos al integrar en un solo lugar el examen de vista, la elección de la montura y la entrega de los productos. Este modelo de "one-stop shop" busca simplificar un proceso que tradicionalmente requería múltiples visitas y tiempos de espera prolongados. Con un mercado óptico en América Latina que supera los 12 mil millones de dólares, LIVO se posiciona en un sector con alta demanda, especialmente entre aquellos que requieren corrección visual antes de los 40 años, cifra que se incrementa notablemente después de esa edad.

Desde su creación en 2014, LIVO ha crecido rápidamente, comenzando con Lentesplus en Colombia y expandiéndose a México, Chile y Argentina, alcanzando más de 700 mil clientes. La adquisición de NewLentes en Brasil en 2021 marcó un hito en su estrategia, al revelar que la mayoría de los usuarios de lentes de contacto también utilizan anteojos, lo que abre oportunidades para ventas cruzadas. En 2023, LIVO adquirió la marca LIVO, que ya contaba con un fuerte reconocimiento en el mercado brasileño, especialmente en el segmento de moda.

El CEO de LIVO, Jaime Miranda, destaca que el mercado óptico está subexplotado, con un potencial significativo para crecer. La empresa se enfoca en la clase B, que busca calidad y diseño a precios accesibles. Sin embargo, enfrentan un desafío cultural, ya que muchos consumidores aún no comprenden que pueden realizar exámenes de vista fuera de un consultorio oftalmológico. Para superar esta barrera, LIVO enfatiza la rapidez y la calidad de sus servicios, con exámenes que duran entre 15 y 20 minutos y sin costos adicionales.

Desde el año pasado, LIVO ha comenzado a expandir su modelo a través de franquicias, con 14 tiendas en total, de las cuales 8 son propias y 6 franqueadas. El costo promedio de inversión para abrir una franquicia es de aproximadamente 400 mil reales, con un retorno estimado en 18 meses. La estrategia de expansión se centra en abrir tiendas en ubicaciones estratégicas, priorizando la región del Sudeste, especialmente São Paulo, donde la densidad poblacional y la aceptación del modelo presentan oportunidades de crecimiento.

A largo plazo, LIVO tiene la ambición de alcanzar más de 400 unidades en Brasil. La selección de nuevas ubicaciones se basa en un análisis detallado que considera factores como la renta media, el perfil socioeconómico y el flujo de personas. Además, la empresa está estandarizando sus operaciones para garantizar una experiencia uniforme en todas las franquicias, lo que incluye capacitación en ventas y soporte continuo. La comunicación de la marca se adapta a las características de cada barrio, enfocándose en el diseño en áreas más jóvenes y en la salud visual en comunidades más tradicionales.