La Prefectura Naval Argentina (PNA) ha detectado al buque pesquero Coimbra, de bandera portuguesa, operando ilegalmente en la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA). Este hallazgo se produjo a la altura de Cabo Dos Bahías, en la provincia de Chubut, gracias al uso del Sistema Guardacostas. El arrastrero estaba realizando maniobras de captura sin autorización, lo que infringe el Régimen Federal de Pesca y la política de 'tolerancia cero' contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). El Coimbra había zarpado del puerto de Montevideo el 25 de febrero y se encontraba en la zona de pesca desde finales de ese mes, ingresando aproximadamente 700 metros dentro de la jurisdicción nacional.

La detección del Coimbra es la quinta en lo que va de la temporada de embarcaciones extranjeras realizando capturas ilegales en la ZEEA. Este patrón de actividad ilegal no es nuevo; en temporadas anteriores, se han registrado casos similares con otros buques como el 'Playa Da Cativa' y el 'Bao Feng'. La implementación de nuevos protocolos digitales desde 2026 ha permitido a la PNA sancionar a los infractores sin necesidad de un abordaje físico, lo que representa un cambio significativo en la forma en que se controla la pesca en aguas argentinas. Este avance tecnológico otorga validez jurídica a las pruebas obtenidas por medios satelitales, facilitando la identificación y seguimiento de embarcaciones sospechosas.

La Justicia británica también ha reabierto el caso del oro del Banco Central, lo que añade un contexto de incertidumbre en la región. La notificación formal al Gobierno de Portugal por parte de la Cancillería argentina subraya la preocupación por la reincidencia de embarcaciones de ese país en aguas nacionales. La situación se complica aún más por el hecho de que el buque Coimbra podría enfrentar multas que superarían los 1.000 millones de pesos, además de restricciones para operar en puertos de la región. Este tipo de sanciones podría tener un impacto significativo en la industria pesquera, afectando no solo a los infractores, sino también a la percepción de seguridad y legalidad en las aguas argentinas.

Para los inversores, la situación de la pesca ilegal en la ZEEA podría tener implicancias en el sector de commodities, especialmente en la pesca y la acuicultura. La presión sobre las embarcaciones ilegales podría llevar a un aumento en la regulación y control en la industria pesquera, lo que podría beneficiar a las empresas que operan dentro de la legalidad. Sin embargo, el endurecimiento de los controles también podría generar tensiones diplomáticas con países como Portugal, que podrían afectar las relaciones comerciales en el futuro.

A medida que se avanza en la implementación de estos nuevos protocolos y se intensifican los controles, es crucial monitorear cómo reaccionan las embarcaciones extranjeras y si se producen más detecciones en el futuro. La PNA ha mostrado un compromiso firme con la protección de los recursos marinos argentinos, lo que podría llevar a un cambio en la dinámica de la pesca en la región. Además, se espera que la respuesta de Portugal a la notificación formal sea un factor a tener en cuenta en las próximas semanas, ya que podría influir en la política de pesca y en las relaciones bilaterales entre ambos países.