El UBS Wealth Management ha emitido un informe que destaca la fragilidad de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, lo que ha generado preocupación entre los inversores. En este contexto, el banco suizo sugiere que los inversores mantengan una exposición diversificada en acciones a través de diferentes sectores y regiones para maximizar sus ganancias a mediano y largo plazo. La diversificación se presenta como la estrategia más efectiva para navegar en un entorno incierto y potencialmente volátil, donde la inflación, el crecimiento económico y la deuda gubernamental son temas candentes.

En cuanto a las materias primas, el UBS señala que el oro y otras commodities pueden servir como un refugio contra la inflación y como instrumentos clave para diversificar portafolios. El oro, en particular, ha mostrado signos de recuperación desde sus mínimos de marzo y se espera que continúe beneficiándose de factores estructurales, como la alta demanda de bancos centrales y la creciente aversión al dólar estadounidense. Además, el informe menciona que el aflojamiento de la política monetaria por parte de la Reserva Federal podría aumentar la atracción hacia el metal precioso.

Por otro lado, el informe también prevé que el precio del petróleo Brent se mantenga por encima de los 90 dólares por barril hasta finales de 2026, debido a la lenta normalización de los flujos de energía a través del Estrecho de Ormuz. Esta situación podría tener implicancias significativas para los mercados de energía en la región, especialmente para países como Argentina, que dependen de las exportaciones de petróleo y gas. Asimismo, el UBS mantiene una perspectiva positiva sobre metales industriales como el cobre y el aluminio, que son fundamentales para la tendencia de electrificación global.

El UBS también advierte sobre la debilidad del dólar, con el índice DXY retrocediendo un 0,48% en la última semana y un 1,63% en los últimos 30 días. Se anticipa que la moneda estadounidense continuará debilitándose en el mediano plazo, lo que podría influir en las decisiones de inversión en la región. Sin embargo, el banco aconseja cautela al considerar posiciones a corto plazo en el dólar, sugiriendo en su lugar estrategias de venta de volatilidad, como la venta de euros frente al dólar en un horizonte de un mes.

Finalmente, el UBS recomienda a los inversores alinear las monedas de sus portafolios con sus pasivos y planes de gasto a largo plazo para mitigar el riesgo de fluctuaciones cambiarias que puedan comprometer sus objetivos financieros. En este sentido, el dólar australiano y el yuan chino son vistos como opciones atractivas, junto con otras monedas de mercados emergentes que ofrecen rendimientos elevados. La situación geopolítica actual y las decisiones de política monetaria en Estados Unidos serán factores clave a monitorear en los próximos meses, especialmente con la posibilidad de un nuevo aflojamiento monetario por parte de la Reserva Federal.