El comercio electrónico en Argentina ha alcanzado un hito significativo, generando el 68,5% de la facturación empresarial. Sin embargo, este crecimiento exponencial no viene sin desafíos, especialmente en el ámbito logístico. La experiencia del consumidor se ve afectada por las fricciones entre la compra online y la entrega de productos, lo que plantea un dilema crucial: no solo se trata de vender más, sino de entregar mejor. La inteligencia artificial (IA) se perfila como una herramienta clave para abordar estos problemas y optimizar la logística.

A medida que más de dos tercios de las ventas de las empresas se realizan en línea, la necesidad de una infraestructura logística eficiente se vuelve imperativa. Las estadísticas indican que tres de cada cinco argentinos solo compran online si el envío es gratuito o a bajo costo. Esto refleja una clara insatisfacción con los altos costos y las demoras en las entregas, lo que subraya la importancia de mejorar la logística para mantener la competitividad. En este contexto, la Cámara Argentina de Comercio Electrónico ha señalado que solo el 29% de las empresas ofrece seguimiento de pedidos, lo que representa una brecha significativa entre el crecimiento de las ventas y la capacidad de gestión logística.

La situación se complica aún más por los altos costos logísticos que enfrenta el país. Según el CEO de la startup Shipnow, Franco Tertzakian, la logística en Argentina representa cerca del 27% del valor de los bienes comercializados, el porcentaje más alto de América Latina. Este costo elevado se debe a factores como impuestos y el estado de las rutas, lo que limita la capacidad de las empresas para ofrecer servicios de entrega eficientes. La falta de alternativas de transporte, como trenes, también contribuye a esta problemática, haciendo que la logística dependa en gran medida de camiones.

La implementación de inteligencia artificial en la logística podría ser la clave para transformar este panorama. Shipnow propone un modelo de logística inteligente que utiliza tecnología avanzada para optimizar rutas, gestionar inventarios en tiempo real y mejorar la trazabilidad de los pedidos. Este enfoque no solo reduce costos, sino que también acelera las entregas y mejora la experiencia del cliente. A medida que las empresas buscan adaptarse a las expectativas de los consumidores, que valoran la rapidez y la facilidad de las devoluciones, la eficiencia en la entrega se convierte en un factor decisivo para la fidelización del cliente.

Mirando hacia el futuro, el comercio electrónico argentino tiene un amplio margen de crecimiento. La integración de la inteligencia artificial no solo optimiza la logística, sino que también redefine la relación entre consumidores y marcas. La personalización extrema y la automatización de procesos son tendencias que están ganando terreno, y las empresas que logren adaptarse a estas nuevas realidades estarán mejor posicionadas para competir en un mercado cada vez más digital. Con el ecommerce comenzando a representar cifras de dos dígitos en la facturación total de muchas empresas, el potencial de crecimiento es enorme y se espera que continúe en los próximos años.