- La tasa de empleo en el AMBA cayó 1,3 puntos porcentuales interanuales, casi el doble que el promedio nacional.
- Arriazu estima que Argentina podría exportar 32.000 millones de dólares en energía para 2030, impulsada por Vaca Muerta.
- Se prevé que las exportaciones de petróleo aumenten de 135 millones de barriles este año a 225 millones el próximo.
- El proyecto Vicuña en San Juan podría generar exportaciones por 25.000 millones de dólares anuales a partir de 2032.
- Arriazu asigna una probabilidad de éxito del 50% al programa de Milei, un aumento respecto al 30% del año anterior.
- Se requieren políticas activas como la AUH y el seguro de desempleo para mitigar el impacto en el empleo.
Durante un seminario organizado por BlackToro Asset Management, el economista Ricardo Arriazu advirtió que el principal riesgo político del programa de Javier Milei no radica en el frente cambiario ni en la inflación, sino en el empleo del Gran Buenos Aires. Arriazu enfatizó que la próxima elección en esta región será crucial para el futuro del gobierno. La tasa de empleo a nivel nacional ha caído 0,7 puntos porcentuales interanuales, pero en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) la disminución es más pronunciada, alcanzando 1,3 puntos. Este deterioro en el empleo es especialmente preocupante dado que el conurbano bonaerense es un bastión electoral clave para el oficialismo.
El economista destacó que la transición hacia un nuevo modelo productivo está generando una destrucción más rápida de empleos que la creación de nuevos puestos. Los sectores que están impulsando este cambio, como la energía, minería y agricultura, son intensivos en divisas, pero no requieren una gran cantidad de mano de obra. Por el contrario, los sectores que están perdiendo terreno, como la industria, construcción y comercio, son los que más empleo generan y tienen un peso significativo en el conurbano. Este desbalance podría traducirse en un aumento del “ruido político” y en una mayor presión sobre el gobierno en el corto plazo.
Arriazu también se refirió a las proyecciones positivas a largo plazo en sectores como la energía, donde se estima que Argentina podría exportar alrededor de 32.000 millones de dólares en 2030, impulsada por la producción de Vaca Muerta y la expansión de la infraestructura. Este año, se prevé que el país exporte 135 millones de barriles de petróleo, cifra que podría aumentar a 225 millones el año próximo. Cada dólar que sube el precio del petróleo representa un ingreso adicional de 135 millones de dólares este año y 225 millones el siguiente, lo que podría tener un impacto significativo en las reservas de divisas del país.
En el ámbito de la minería, Arriazu destacó el proyecto Vicuña en San Juan, que podría generar exportaciones por 25.000 millones de dólares anuales a plena producción hacia 2032. En el sector agropecuario, la posible eliminación de retenciones podría sumar 60 millones de toneladas de producción, equivalentes a casi 20.000 millones de dólares en divisas. Sin embargo, el economista advirtió que el presente es más complicado y que es necesario identificar los cuellos de botella que podrían limitar este crecimiento. La construcción y el comercio son los únicos sectores con capacidad real de absorber suficiente empleo para amortiguar la caída en la industria, pero ambos siguen enfrentando restricciones debido a la política monetaria restrictiva y las altas tasas de interés.
La crítica de Arriazu sobre las nuevas medidas cambiarias también fue contundente, calificándolas de “tontería”. En su opinión, el Banco Central debería reducir las tasas de interés para facilitar el acceso al crédito y permitir que las actividades intensivas en empleo puedan recuperarse. A pesar de su diagnóstico pesimista a corto plazo, Arriazu mostró un optimismo moderado respecto al programa de Milei, asignándole una probabilidad de éxito del 50%, un aumento significativo respecto al 30% que percibía el año anterior. Sin embargo, advirtió que el país tiene un historial de oportunidades perdidas y que el resultado de las elecciones en el Gran Buenos Aires será determinante para el futuro del país.
Finalmente, Arriazu subrayó la necesidad de implementar políticas activas de compensación, como la Asignación Universal por Hijo (AUH), el seguro de desempleo y la obra pública focalizada, para mitigar el impacto de la transición en el empleo. Sin embargo, su crítica final fue que actualmente no se observa al gobierno implementando estas herramientas, justo cuando el desafío más delicado del programa parece haberse trasladado del balance fiscal a la realidad social del conurbano.
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