La producción de mineral de hierro de Vale alcanzó 69,675 millones de toneladas en el primer trimestre de 2026, lo que representa un incremento del 3% en comparación con el mismo período del año anterior. Este aumento en la producción se vio acompañado por un crecimiento en las ventas de pelotas, que totalizaron 8,169 millones de toneladas, marcando un aumento del 13,7%. Sin embargo, el Sistema Norte experimentó una caída de 1,2 millones de toneladas, alcanzando un total de 33,2 millones de toneladas, lo que refleja una menor disponibilidad de 'run-of-mine' en Serra Norte, aunque esto fue parcialmente compensado por la optimización del portafolio de productos de la compañía.

El S11D en Carajás logró un récord de producción para un primer trimestre, alcanzando 19,9 millones de toneladas. Este crecimiento fue impulsado por la mejora en la confiabilidad de los activos y un mayor uso de equipos móviles. A pesar de las interrupciones en las operaciones ferroviarias y las condiciones climáticas adversas, el Sistema Sudeste también contribuyó al aumento general, con una producción de 19,2 millones de toneladas, 3,1 millones más que en el primer trimestre de 2025.

Las ventas totales de mineral de hierro en el primer trimestre sumaron 68,713 millones de toneladas, un incremento del 3,9% en comparación con el año anterior. Este crecimiento se alinea con el aumento en la producción, y se destaca que el consumo de 5,5 millones de toneladas del inventario de la empresa refleja la venta de existencias en tránsito. El precio promedio realizado para el mineral de hierro fue de USD 95,8 por tonelada, un aumento del 5,5% respecto al primer trimestre de 2025, mientras que el precio de las pelotas cayó un 5% a USD 133,8 por tonelada.

En el ámbito de otros metales, la producción de níquel y cobre también mostró un crecimiento significativo, con un aumento del 12,3% en la producción de níquel, alcanzando 49,3 mil toneladas, y un incremento del 12,5% en la producción de cobre, que llegó a 102,3 mil toneladas. Estos aumentos se atribuyen tanto a las operaciones en Brasil como en Canadá, donde se registraron incrementos en las producciones de Onça Puma y Sudbury, respectivamente. Las ventas de níquel y cobre también crecieron, con un aumento del 15,2% y 11,4%, respectivamente.

Por otro lado, la compañía está en proceso de optimización de los contratos de concesión de sus ferrocarriles, lo que podría proporcionar mayor previsibilidad y seguridad jurídica a sus operaciones. Este proceso está siendo gestionado con el apoyo de organismos gubernamentales y se espera que, una vez aprobado, beneficie a la empresa en términos de inversión y obligaciones contractuales. La Vale se mantiene al día con sus compromisos contractuales, lo que refuerza su posición en el mercado.

Mirando hacia el futuro, es importante que los inversores sigan de cerca la evolución de la producción y las ventas de Vale, así como el impacto de las condiciones climáticas y operativas en sus operaciones. Además, la reanudación de las actividades en Omán, que se espera para finales del tercer trimestre, podría influir en la disponibilidad de productos y en la estrategia de ventas de la compañía. La dinámica de precios de los metales también será un factor clave a monitorear, especialmente en un contexto donde la demanda global sigue siendo incierta.