- El dólar en Uruguay cayó a 39,741 pesos, el nivel más bajo desde noviembre.
- La moneda ha acumulado cinco jornadas a la baja, deshaciendo el aumento de marzo.
- El dólar billete minorista se ofreció a 38,65 pesos para la compra y 40,85 para la venta.
- El dólar global avanzó un 0,2% frente a otras monedas, impulsado por optimismo en negociaciones de paz.
- Las solicitudes de subsidio por desempleo en EE.UU. cayeron más de lo esperado, reflejando solidez en el mercado laboral.
En las últimas jornadas, el dólar en Uruguay ha experimentado una caída significativa, cerrando en 39,741 pesos, un descenso del 0,07% respecto al día anterior. Este movimiento se traduce en cinco días consecutivos de pérdidas, llevando la cotización a niveles que no se veían desde el 25 de noviembre del año pasado. En solo dos semanas de abril, el mercado cambiario ha deshecho el aumento que había registrado durante marzo, cuando la divisa alcanzó su máximo del año en 40,735 pesos.
La caída del dólar se ha visto acompañada por una demanda que, aunque presente, no ha sido suficiente para sostener un precio por encima de los 40 pesos. En la pizarra del Banco República (BROU), el dólar billete minorista se ofreció a 38,65 pesos para la compra y 40,85 pesos para la venta, mientras que el valor preferencial del dólar eBROU se situó en 39,15 pesos para la compra y 40,35 para la venta. Este retroceso en la cotización del dólar también se refleja en la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (Bevsa), donde el dólar cerró en 39,750 pesos, con un rango de transacciones que alcanzó los 25,9 millones de dólares.
En el contexto internacional, el dólar global ha mostrado un ligero repunte, avanzando un 0,2% frente a las principales monedas. Este aumento se debe a un rebote técnico tras varias jornadas de caídas, impulsado por el optimismo en torno a las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, la cautela persiste en el mercado, ya que las diferencias entre las partes continúan siendo significativas. Este entorno de incertidumbre geopolítica podría limitar la fortaleza del dólar a corto plazo, lo que a su vez afecta las decisiones de los inversores en la región.
Para los inversores, la reciente caída del dólar en Uruguay podría representar una oportunidad para evaluar posiciones en activos que se beneficien de una moneda local más fuerte. Por ejemplo, aquellos que operan en el mercado de bonos o acciones podrían encontrar un entorno más favorable si el dólar continúa en esta tendencia a la baja. Sin embargo, es crucial monitorear la evolución de la demanda de dólares y cualquier cambio en las políticas del Banco Central del Uruguay, que podrían influir en la dirección futura de la moneda.
Mirando hacia el futuro, la atención se centrará en los próximos datos económicos de Estados Unidos, especialmente en las solicitudes de subsidio por desempleo, que han mostrado una caída mayor a la esperada, reflejando una solidez en el mercado laboral. Este tipo de datos podría influir en la percepción del riesgo y en la fortaleza del dólar a nivel global. Además, la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán será clave para entender el comportamiento del dólar en el corto plazo y su impacto en la región, incluida Argentina, que suele verse afectada por las fluctuaciones en el mercado cambiario uruguayo.
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