Lácteos Verónica ha logrado frenar un pedido de quiebra en su contra al cancelar una deuda de $23,2 millones en la Justicia. Esta maniobra se realizó en un contexto crítico para la empresa, que enfrenta incumplimientos de pagos, una producción paralizada y salarios adeudados a más de 700 trabajadores. A pesar de este pago, la situación general de la compañía no ha mejorado, ya que persisten los problemas de liquidez y la falta de materia prima que han llevado a la paralización de sus plantas.

El conflicto comenzó cuando la empresa Envases Food Solutions presentó un reclamo judicial por el cobro de facturas respaldadas por cheques rechazados. La situación se agravó debido a que Lácteos Verónica acumula cerca de 3.000 cheques rechazados por un total de más de $11.200 millones, además de deudas con bancos y proveedores. Aunque el pago realizado el 17 de marzo permitió desactivar el pedido de quiebra, no soluciona los problemas estructurales que enfrenta la compañía, que sigue acumulando deudas y enfrentando múltiples procesos judiciales.

La falta de pagos ha llevado a que los trabajadores busquen alternativas fuera de la empresa, incluyendo la búsqueda de asistencia familiar y el endeudamiento para cubrir gastos básicos. Desde febrero, muchos empleados no han recibido sus salarios, lo que ha generado protestas y movilizaciones en localidades como Lehmann y Santa Fe. La situación laboral es crítica, ya que algunos trabajadores han comenzado a desvincularse o a iniciar reclamos judiciales por la falta de pago.

La producción en las plantas de Lehmann, Clason y Suardi se ha visto severamente afectada, con niveles de recepción de leche que han caído drásticamente, desde 500.000 litros diarios a volúmenes mínimos. La interrupción de acuerdos de producción a fasón, que habían permitido mantener cierta actividad, ha profundizado la crisis operativa. Sin una fuente alternativa de ingresos y con la falta de materia prima, la empresa se encuentra en una situación insostenible.

A medida que la crisis se profundiza, los trabajadores planean presentar propuestas en la Legislatura de Santa Fe para buscar soluciones que permitan reactivar la producción y sostener los puestos de trabajo. Sin embargo, la falta de señales de reordenamiento por parte de la empresa y el deterioro financiero continúan generando incertidumbre. La situación de Lácteos Verónica es un reflejo de la crisis más amplia que enfrenta el sector lácteo en Argentina, donde muchas empresas luchan por sobrevivir en un entorno de alta inflación y falta de financiamiento.