En 2025, Colombia logró una significativa reducción en la pobreza multidimensional, con casi 800.000 personas saliendo de esta condición. El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) se ubicó en 9,9%, marcando el primer registro en un solo dígito desde que se comenzó a medir en 2010. Esta caída de 19,8 puntos porcentuales desde el 29,7% de 2010 representa un avance notable en la calidad de vida de millones de colombianos, aunque aún persisten 5,2 millones en situación de pobreza multidimensional.

El IPM considera no solo los ingresos, sino también aspectos como educación, salud, trabajo, vivienda y condiciones de la niñez y juventud. Para ser clasificado en esta categoría, un hogar debe presentar carencias en al menos el 33% de los aspectos evaluados. En 2025, se registró por primera vez una cifra inferior a seis millones de personas en esta condición, lo que refleja un avance en la cobertura educativa y en el acceso a servicios de salud, aunque la brecha entre zonas urbanas y rurales sigue siendo significativa.

La reducción en la pobreza multidimensional fue más pronunciada en áreas urbanas, donde la incidencia cayó de 11,5% en 2024 a 9,9% en 2025. En Bogotá, la disminución fue aún más drástica, con una reducción del 60%, lo que significa que 252.000 personas dejaron de estar en esta condición. Sin embargo, en las zonas rurales, el IPM fue de 22,4%, lo que indica que la pobreza multidimensional afecta de manera desproporcionada a estas áreas, donde más del 66% de los hogares enfrentan bajos logros educativos.

Los factores que han contribuido a esta reducción incluyen la disminución del rezago escolar y la mejora en la cobertura de salud. Sin embargo, persisten desafíos como el trabajo informal y el desempleo de larga duración, que continúan afectando a muchas familias. Además, la brecha de género es notable, con un 10,9% de mujeres en pobreza multidimensional frente al 9% de hombres, lo que indica que los hogares encabezados por mujeres enfrentan mayores dificultades económicas.

A futuro, es crucial monitorear la evolución de estos indicadores, especialmente en el contexto de las políticas públicas que se implementen para abordar la pobreza. La reducción de la pobreza multidimensional es un objetivo clave para el gobierno colombiano, y se espera que continúen los esfuerzos para mejorar la educación y el acceso a servicios básicos. Los próximos informes del Dane serán fundamentales para evaluar el impacto de estas políticas y su efectividad en la reducción de la pobreza en el país.