La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) abrió este viernes con un incremento del 0.42%, alcanzando los 70,612 puntos. Este avance se produce en un contexto de optimismo moderado en los mercados globales, impulsado por los recientes avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán. A pesar de las alzas, los inversionistas mantienen una postura cautelosa, evaluando la posibilidad de que el acuerdo de alto al fuego entre ambas naciones se mantenga sin rupturas, lo que podría afectar el apetito por riesgo en el corto plazo.

En Wall Street, los índices también mostraron ligeras alzas en las primeras operaciones, con el Dow Jones subiendo 0.05%, el Nasdaq avanzando 0.40% y el S&P 500 ganando 0.23%. Este comportamiento refleja una búsqueda de estabilidad en un entorno donde los inversionistas están calibrando si la distensión geopolítica será suficiente para estabilizar los mercados energéticos y mitigar las presiones inflacionarias. La caída semanal del petróleo, que ha sido la mayor en nueve meses, también influye en la percepción del riesgo en los mercados.

El peso mexicano se apreció en operaciones overnight, cotizando alrededor de 17.35 unidades por dólar. Esta fortaleza de la moneda local se debe a la debilidad del dólar estadounidense y a un incremento en la toma de riesgos global. En el transcurso de la semana, el peso ha acumulado una ganancia cercana al 3%, lo que refleja un cambio en las expectativas sobre el conflicto en Medio Oriente y una menor aversión al riesgo por parte de los inversionistas. La apreciación del peso puede tener implicaciones directas en el costo de importaciones y en la inflación local.

En el ámbito de la renta fija, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se incrementó a 4.29%, mientras que el rendimiento de los bonos mexicanos descendió a 9.03%. Esta divergencia en los rendimientos refleja las expectativas diferentes sobre la inflación y la política monetaria en ambas economías. Los inversionistas están atentos a los datos de inflación en Estados Unidos, que mostraron un repunte anual del 3.3% en marzo, impulsado en parte por los precios de los energéticos, lo que podría influir en las decisiones de la Reserva Federal en el futuro cercano.

De cara al futuro, los mercados estarán observando de cerca la evolución de los precios del petróleo, que operan con ligeros avances intradía, con el WTI cerca de 98 dólares y el Brent alrededor de 96 dólares por barril. Aunque los precios del petróleo han tenido una fuerte caída, la mezcla mexicana logró recuperarse, cerrando en 91.72 dólares por barril con un avance del 2.1%. La evolución de estos precios será crucial para las proyecciones de inflación y el comportamiento de los mercados en las próximas semanas, especialmente en un contexto donde la incertidumbre geopolítica sigue presente.