La reciente ruptura entre el Gobierno de Gustavo Petro y el Banco de la República ha desatado un cruce de acusaciones que pone en jaque la estabilidad económica del país. En un intercambio en redes sociales, Petro responsabilizó al exministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, del alto déficit primario y del déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc). Esta situación ha generado preocupación en diversos sectores económicos, ya que la independencia del banco central es crucial para la política monetaria y la estabilidad financiera.

El exministro Ocampo, quien formó parte del actual Gobierno, respondió a las acusaciones defendiendo su gestión y asegurando que fue él quien impulsó la eliminación del subsidio a la gasolina. Ocampo argumentó que durante su administración se diseñó una hoja de ruta para desmontar el subsidio al Acpm, lo que no se ha ejecutado desde su salida. Además, destacó que logró un acuerdo en el Congreso para la aprobación de la reforma tributaria de 2022, que contribuyó a la reducción del déficit primario en su momento. Este intercambio evidencia una fractura significativa dentro del Gobierno, lo que podría tener repercusiones en la credibilidad y la efectividad de las políticas económicas.