El sector energético ha experimentado un notable repunte en 2023, con un aumento del 36.5% en el índice S&P 500, en contraste con la caída del 4.6% del índice general. Este desempeño sobresaliente ha sido impulsado por varios factores, entre los que destacan el conflicto en Medio Oriente, un aumento en la demanda de energía debido al auge de la inteligencia artificial (IA) y un cambio de inversión hacia acciones de energía en detrimento de las acciones tecnológicas más costosas. La racha ganadora del sector energético se extiende a 14 semanas, superando la anterior marca de 9 semanas establecida en 2007, cuando los precios del petróleo también se dispararon debido a tensiones geopolíticas.

Las principales compañías petroleras de Estados Unidos han liderado este crecimiento. Exxon Mobil ha visto un aumento del 33.1% en lo que va del año, mientras que Chevron y Occidental Petroleum han registrado incrementos del 28.5% y 49.6%, respectivamente. En Europa, Equinor ha destacado con un impresionante 69.2% de retorno. Este rendimiento del sector energético contrasta fuertemente con el sector tecnológico, que ha visto una disminución del 10% en el mismo período, lo que refleja un cambio en las preferencias de los inversores hacia activos más seguros y con mayores rendimientos.