Las principales compañías petroleras del mundo están intensificando sus esfuerzos de exploración en un contexto donde las reservas de petróleo y gas están disminuyendo. Tras años de subinversión en la búsqueda de nuevos recursos y un breve intento de transición hacia energías más limpias, gigantes como BP, Shell y TotalEnergies han comenzado a priorizar la exploración para reabastecer sus carteras de producción. En las últimas llamadas de ganancias de 2025 y durante el evento CERAWeek en Houston, los ejecutivos de estas empresas han dejado claro que su enfoque está en la exploración, así como en la creación de valor para los accionistas y el aumento de los retornos para los inversores.

La demanda de petróleo y gas sigue creciendo y se espera que continúe en aumento durante los próximos años, lo que ha llevado a las principales empresas a reconsiderar sus estrategias. Francisco Gea, director ejecutivo de Repsol, destacó la necesidad de pensar en cómo reemplazar la producción actual en los próximos años, un tema que había sido olvidado en años anteriores. Este cambio de enfoque se produce en un momento en que la transición energética no ha reducido la demanda de combustibles fósiles, lo que ha llevado a las empresas a buscar una posición estratégica más sólida para el futuro.

Las empresas europeas como BP y Shell han revertido sus compromisos de reducir la producción de petróleo y gas para finales de la década, y el año pasado marcó un regreso a la producción y exploración de estos recursos. Shell, por ejemplo, ha ampliado su presencia en la exploración al adquirir terrenos en Angola, Sudáfrica y el Golfo de México. Aunque han logrado descubrimientos comerciales más pequeños, la búsqueda de grandes yacimientos sigue siendo una prioridad. La rapidez con que estas nuevas reservas puedan ser llevadas a producción será clave para determinar el éxito de sus inversiones.

En el caso de TotalEnergies, la compañía ha diversificado su cartera de exploración al obtener nuevas licencias en varios países, incluyendo Argelia, Estados Unidos y Guyana. Namibia se ha convertido en un área clave para la exploración, con descubrimientos significativos que podrían ofrecer un gran potencial a largo plazo. La inversión de TotalEnergies en exploración ha sido de aproximadamente 1.000 millones de dólares anuales durante la última década, lo que refleja su compromiso con el desarrollo de nuevas reservas.

Por otro lado, BP ha realizado un importante descubrimiento en la cuenca de Santos en Brasil, lo que representa su mayor hallazgo en 25 años. Las empresas estadounidenses como Exxon y Chevron están apostando fuertemente por los recursos descubiertos en el bloque offshore Stabroek en Guyana, lo que podría transformar el panorama energético de la región. La necesidad de renovar las carteras de recursos es un tema estratégico crucial para estas empresas, que buscan evitar la caída de la producción en la próxima década.

A medida que las empresas petroleras se enfocan en la exploración, los inversores deben estar atentos a cómo estas decisiones impactarán en el mercado global de petróleo y gas. Las proyecciones de demanda y los cambios en la política energética de los países productores serán factores determinantes en el futuro de la industria. Con eventos como la CERAWeek que reúnen a líderes del sector, se espera que las tendencias actuales en exploración y producción se discutan ampliamente, lo que podría influir en las decisiones de inversión en el corto y mediano plazo.