El mercado de cambios en Uruguay mostró actividad este lunes, con el dólar cerrando a 40,626 pesos, lo que representa un incremento del 0,16% respecto al viernes anterior. Esta cotización se sitúa a solo 3 pesos del máximo anual alcanzado en abril de 2025, cuando la divisa llegó a 43,363 pesos. Durante la jornada se realizaron 66 transacciones, con un volumen superior a los 33,5 millones de dólares, lo que refleja un interés sostenido en el mercado cambiario uruguayo.

La tendencia alcista del dólar comenzó a mediados de febrero y se ha consolidado en las últimas semanas. En términos anuales, la moneda estadounidense ha apreciado un 4,06%, lo que equivale a un aumento de 1,59 pesos. A nivel mensual, el dólar ha subido un 5,79%, lo que representa un incremento de 2,22 pesos, siendo este el mes con la mayor suba en lo que va del año 2026. Este fortalecimiento del dólar se da en un contexto de apreciación global de la divisa frente a las principales monedas emergentes de la región.

La cotización del dólar en la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (Bevsa) también mostró un aumento, cerrando en 40,650 pesos. En este mercado, el valor máximo alcanzado fue de 40,700 pesos, mientras que el mínimo fue de 40,500 pesos. Además, la stablecoin Tether (USDT) se cotizó en el mercado peer-to-peer de Binance entre 42,55 y 44,80 pesos, lo que indica una demanda activa por alternativas al dólar tradicional.

El fortalecimiento del dólar estadounidense se ha visto impulsado por la búsqueda de activos de refugio seguro en medio de la incertidumbre geopolítica, especialmente debido a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Este contexto ha llevado a una caída en otras divisas, como el euro y la libra esterlina, que han retrocedido un 0,44% y alcanzado mínimos no vistos desde finales del año pasado, respectivamente. La Reserva Federal de los Estados Unidos ha mantenido su postura de no recortar las tasas de interés, lo que refuerza el atractivo del dólar en un entorno de alta inflación y precios del petróleo en ascenso.

Para los inversores, la evolución del dólar en Uruguay puede tener implicancias significativas. Si el Banco Central de Uruguay (BCU) decide mantener su política monetaria sin cambios, el dólar podría seguir presionando al alza, afectando a las importaciones y a la inflación local. Además, la fortaleza del dólar estadounidense puede influir en la competitividad de los productos uruguayos en el mercado internacional, lo que podría tener un efecto en las exportaciones. Es crucial monitorear las decisiones de política monetaria del BCU y la evolución de la situación geopolítica en el Medio Oriente, ya que estos factores pueden impactar el comportamiento del dólar en el corto y mediano plazo.

En resumen, el comportamiento del dólar en Uruguay está íntimamente ligado a factores globales y regionales. Los próximos meses serán clave para observar cómo se desarrollan las tensiones geopolíticas y cómo responden los bancos centrales a la inflación y a la dinámica del mercado cambiario. La atención debe centrarse en las decisiones de la Reserva Federal y en cualquier cambio en la política monetaria del BCU, así como en la evolución de los precios del petróleo, que pueden influir en la dirección del dólar en el futuro.