La competitividad externa de Uruguay ha mostrado un deterioro significativo, cayendo un 0,88% en enero en comparación con diciembre de 2025. Este descenso es el segundo consecutivo y se suma a la caída del 0,94% registrada en diciembre. En términos interanuales, la situación es aún más preocupante, con una caída del 8,16% en el tipo de cambio real, lo que refleja una pérdida sostenida de competitividad que se ha mantenido durante cinco meses.

El tipo de cambio real, que mide la relación de precios entre productos uruguayos y los de sus principales socios comerciales, indica que los productos uruguayos se están encareciendo en comparación con los de otros países. Este fenómeno se produce en un contexto de dólar contenido y baja inflación, lo que ha llevado a los sectores exportadores a expresar su preocupación por la pérdida de competitividad. A pesar de una leve mejora frente a Argentina, el deterioro interanual es notable, especialmente en comparación con países extrarregionales como Estados Unidos y China.

La reciente caída del dólar uruguayo, que alcanzó un mínimo de 37,454 pesos, ha generado un debate sobre el impacto de las políticas cambiarias del gobierno. En respuesta, el Banco Central de Uruguay ha tomado medidas, como la reducción de la Tasa de Política Monetaria y un plan de compras de dólares, para intentar estabilizar la situación. Sin embargo, la tendencia a la baja en la competitividad externa plantea serios desafíos para el sector exportador uruguayo en el futuro cercano.

Este contexto de pérdida de competitividad se produce en un momento en que la inflación en Uruguay se encuentra en su nivel más bajo en 20 años, lo que podría agravar aún más la situación de los exportadores. La combinación de un tipo de cambio real en descenso y una inflación controlada sugiere que se requiere una revisión de las políticas económicas para revertir esta tendencia negativa.