Iberdrola, la principal eléctrica de España, ha comenzado a incluir en los contratos de sus clientes minoristas una cláusula que permite repercutir el coste de los servicios de ajuste en sus facturas. Esta medida surge tras el aumento significativo de estos costes, que han superado los 18 euros por megavatio hora (MWh) desde el apagón del 28 de abril de 2025, impulsado por la operación reforzada de Red Eléctrica para evitar futuros cortes de luz.

La compañía ha explicado que esta cláusula busca ofrecer una alternativa más eficiente y justa, permitiendo mantener precios más contenidos para los consumidores. Sin embargo, si los costes de los servicios de ajuste superan el límite establecido, estos se trasladarán automáticamente al recibo eléctrico mensual, lo que podría impactar en la economía de los hogares y pequeñas empresas.

Actualmente, el coste mensual de estos servicios se sitúa en 24,34 euros por MWh, y se prevé que continúe en aumento debido a la inestabilidad geopolítica y el incremento del precio del gas en los mercados internacionales. Esta situación representa un desafío para los consumidores en España, quienes ya enfrentan tarifas elevadas por el suministro eléctrico.

Iberdrola es la primera gran eléctrica en implementar esta cláusula, lo que podría influir en la estrategia de otras comercializadoras en el mercado. La regulación actual impide a las empresas incluir recargos extraordinarios en contratos a plazo fijo, lo que ha llevado a un debate sobre cómo manejar estos sobrecostes en el futuro.