La llegada de turistas chinos a Japón ha disminuido drásticamente, con una caída del 60% en enero en comparación con el año anterior. Este descenso se atribuye a tensiones diplomáticas entre Japón y China, que comenzaron en noviembre de 2025. Sin embargo, a pesar de esta caída significativa, el total de turistas que visitan Japón solo disminuyó un 4.9%, lo que sugiere que otros mercados están compensando la falta de visitantes chinos.

Los turistas de Corea del Sur y Taiwán han comenzado a llenar el vacío dejado por los visitantes chinos. En enero, las llegadas de turistas surcoreanos aumentaron un 21.6%, superando a los turistas chinos como la mayor fuente de visitantes internacionales. Además, las llegadas de turistas taiwaneses también mostraron un crecimiento del 17%, lo que indica una diversificación en la procedencia de los turistas que visitan Japón.

Expertos en turismo destacan que, aunque los turistas chinos son tradicionalmente grandes consumidores en retail y lujo, Japón ha construido un portafolio turístico diversificado que le otorga resiliencia. Destinos como Hiroshima están viendo un aumento en el interés de turistas occidentales, lo que podría ayudar a equilibrar la situación. Sin embargo, se prevé que la recuperación de los turistas chinos no sea rápida, ya que las empresas japonesas están buscando atraer a otros mercados.

La debilidad del yen y la reputación de Japón como un destino seguro y culturalmente familiar continúan atrayendo a turistas de otras regiones. A pesar de la caída en el número de turistas chinos, se espera que el turismo en general se mantenga robusto, aunque con un crecimiento moderado debido a la falta de capacidad hotelera y la incertidumbre política que afecta las decisiones de viaje de los consumidores.