El Tesoro argentino ha logrado captar $10,4 billones en una reciente licitación, superando los vencimientos que alcanzaban los $9,5 billones. Este resultado refleja un rollover de deuda del 108,09%, lo que indica una sólida capacidad del Gobierno para refinanciar sus obligaciones en el mercado local, en un contexto de inflación que se mantiene cerca del 3% mensual.

Además, el Ministerio de Economía colocó $150 millones en un nuevo bono en dólares con vencimiento en octubre de 2027, ofreciendo una tasa de interés real del 5,59%. Este movimiento es significativo, ya que se realiza antes de las elecciones, lo que podría influir en la percepción de los inversores sobre la estabilidad económica del país en el corto plazo.

Los analistas han destacado que la demanda en la licitación estuvo bien distribuida, con un interés notable en los instrumentos de corto plazo, como las LECAP, que ofrecieron tasas atractivas. Sin embargo, el Gobierno decidió no adjudicar $2,5 billones, priorizando una señal de tasas más competitivas en lugar de un financiamiento excesivo, lo que podría ser interpretado como una estrategia para mantener la estabilidad en el mercado.

El resultado de esta licitación se produce en un contexto de inflación creciente, lo que ha llevado a ajustes en la curva de tasas. A pesar de la alta demanda, el Tesoro se mostró cauteloso, evitando convalidar tasas que podrían haber sido más altas que las del mercado secundario, lo que podría haber afectado negativamente la confianza de los inversores en el futuro.