En medio de la creciente tensión geopolítica y el cierre de facto del estrecho de Ormuz para el tráfico de petroleros, Arabia Saudita está intensificando sus esfuerzos para aumentar las exportaciones de petróleo a través de la ruta del Mar Rojo. La compañía de inteligencia marítima Windward ha informado que 27 grandes petroleros están en camino hacia el puerto de Yanbu, lo que indica un cambio significativo en la dependencia de exportación hacia el oeste.

El aumento en las exportaciones de petróleo desde Yanbu ha sido notable, alcanzando aproximadamente 2.47 millones de barriles por día (bpd), lo que representa un incremento del 330% en comparación con los niveles previos al conflicto. Este cambio estratégico se debe a la necesidad de Arabia Saudita de diversificar sus rutas de exportación, ya que el puerto de Ras Tanura enfrenta limitaciones debido a la situación en el estrecho de Ormuz.

La capacidad del oleoducto este-oeste, que teóricamente puede manejar hasta 7 millones de bpd, se está poniendo a prueba, ya que las instalaciones en Yanbu tienen una capacidad estimada de alrededor de 3 millones de bpd. Esto plantea interrogantes sobre la viabilidad a largo plazo de esta estrategia de exportación, especialmente si la situación geopolítica no mejora.

Además, Aramco, la compañía petrolera estatal de Arabia Saudita, ha solicitado a los compradores asiáticos que presenten planes de carga de crudo para abril, lo que subraya la importancia de Yanbu como un nodo central en la red de exportación del país. Este movimiento no solo afecta a los mercados de petróleo, sino que también puede tener repercusiones en las cadenas de suministro globales y en los precios de las materias primas a nivel mundial.