En América Latina, el deseo de emprender se ha convertido en una tendencia creciente, con más del 50% de la población adulta manifestando su intención de iniciar un negocio, según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM). Sin embargo, a pesar de este alto interés, las barreras para concretar estas iniciativas son significativas. Entre las principales dificultades se encuentran el miedo al fracaso y la falta de conocimientos prácticos que permitan llevar una idea al mercado. Esto se agrava en un contexto donde muchos profesionales, especialmente aquellos con más de 10 años de experiencia, buscan reconvertirse o iniciar una segunda carrera.

La reciente creación de Commit, una academia enfocada en cerrar esta brecha, surge de la visión de Rodrigo Córdoba y Jean Del Pino, dos emprendedores con experiencia internacional. Commit se presenta como un espacio donde los aspirantes a emprendedores pueden formarse desde cero, con un enfoque práctico y el acompañamiento de quienes ya han recorrido el camino del emprendimiento. Esta propuesta se diferencia de las escuelas de negocios tradicionales y de las incubadoras, que suelen requerir proyectos en marcha para participar. En Commit, el foco está en el individuo y su proceso de creación, lo que permite un aprendizaje más efectivo y adaptado a las necesidades reales de los emprendedores.

El programa de Commit se extiende por 18 semanas e incluye encuentros virtuales en vivo, donde los participantes desarrollan sus proyectos desde el inicio. A lo largo de ocho módulos, se abordan temas clave como la identificación de oportunidades, el diseño del modelo de negocio y la escalabilidad. Este enfoque práctico es fundamental en un entorno donde el interés por emprender crece, pero las herramientas y el apoyo no siempre están disponibles. En su primer año, la academia tiene como objetivo formar a 300 personas, lo que refleja un compromiso con un modelo personalizado y de alto involucramiento.

Para los inversores y emprendedores en Argentina, esta tendencia puede tener implicancias significativas. La creciente intención de emprender puede traducirse en un aumento de nuevas empresas que, si reciben el apoyo adecuado, podrían contribuir al crecimiento económico. Sin embargo, la falta de herramientas y conocimientos prácticos puede limitar el potencial de estas iniciativas. Por lo tanto, es crucial que los interesados en el emprendimiento busquen programas que ofrezcan formación práctica y un entorno de apoyo continuo.

A futuro, será importante monitorear el desarrollo de iniciativas como Commit y su impacto en la tasa de éxito de los nuevos emprendimientos en la región. Con el aumento de la digitalización y la búsqueda de nuevas oportunidades laborales, el interés por el emprendimiento podría seguir creciendo. Además, se debe prestar atención a cómo estas tendencias influyen en el mercado laboral y en la economía en general, especialmente en países como Argentina, donde la creación de empleo es una necesidad urgente.