- Lamothe enfatizó que el desarrollo de Vaca Muerta depende de integrar a las pymes en la cadena de suministro.
- El Fogarío en Río Negro ha emitido 90 garantías en ocho meses, facilitando el acceso al crédito para pymes.
- La falta de profundidad en el mercado de capitales argentino es un desafío que debe abordarse para el crecimiento de las pymes.
- La integración de la mano de obra local es esencial para mantener la licencia social y evitar que Vaca Muerta se convierta en una economía de enclave.
- Las políticas públicas deben alinearse con las necesidades de las pymes para maximizar las oportunidades del desarrollo energético.
Ignacio Lamothe, secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), enfatizó la importancia de integrar a las pequeñas y medianas empresas (pymes) en el desarrollo de Vaca Muerta durante su visita a Neuquén. En un evento que reunió a gobernadores y empresarios, Lamothe subrayó que el éxito de los proyectos hidrocarburíferos y mineros depende de la capacidad de Argentina para desarrollar un ecosistema de proveedores locales. Esto es crucial para obtener la 'licencia social' necesaria para operar en estas industrias, que son vitales para la economía del país.
El desarrollo de Vaca Muerta, uno de los yacimientos de petróleo y gas no convencional más grandes del mundo, ha generado expectativas sobre un aumento significativo en las exportaciones de gas natural licuado (GNL) y petróleo. Lamothe mencionó que el crecimiento de estas industrias podría beneficiar a diversas provincias argentinas, no solo Neuquén y Río Negro, sino también Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. Sin embargo, para que este crecimiento sea sostenible y beneficioso para la población local, es fundamental que las pymes se integren en la cadena de suministro.
En este sentido, Lamothe destacó que el CFI está trabajando en la creación de herramientas de financiamiento y asistencia técnica para las pymes que buscan adaptarse a las demandas del sector energético. La implementación de fondos de garantías, como el Fogarío en Río Negro y el Foganeu en Neuquén, ha sido un paso positivo, permitiendo a las empresas acceder a créditos necesarios para su crecimiento. En apenas ocho meses de funcionamiento, el Fogarío ha emitido 90 garantías, lo que indica una respuesta ágil del sistema financiero a las necesidades de las pymes.
Sin embargo, Lamothe también advirtió que aún queda trabajo por hacer. La falta de profundidad en el mercado de capitales argentino y la necesidad de nuevos instrumentos financieros son desafíos que deben abordarse para garantizar que las pymes puedan aprovechar las oportunidades que surgen con el desarrollo de Vaca Muerta. La integración de la mano de obra local en estos proyectos es esencial, ya que esto no solo ayuda a mantener la 'licencia social', sino que también puede prevenir el riesgo de que Vaca Muerta se convierta en una economía de enclave, donde los beneficios se concentran en grandes empresas extranjeras.
A medida que el desarrollo de Vaca Muerta avanza, es crucial que las políticas públicas se alineen con las necesidades de las pymes. Lamothe concluyó su discurso con un mensaje optimista, afirmando que si Argentina logra insertar a sus empresas en los procesos productivos del sector energético, se abrirán oportunidades significativas para el crecimiento económico del país. Los próximos meses serán clave para observar cómo se implementan estas políticas y si las pymes logran adaptarse y beneficiarse del boom energético que se avecina.
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