- Las ventas en supermercados cayeron un 3,7% interanual en abril de 2026.
- Los shoppings experimentaron un desplome del 5,9% en comparación con abril de 2025.
- Los autoservicios mayoristas registraron una caída del 5% en abril, acumulando un descenso del 3,2% en el primer cuatrimestre.
- Las tarjetas de crédito representaron el 42,5% de las ventas totales en supermercados, con un aumento del 11,5% interanual.
- El uso de billeteras virtuales creció un 57,8% en comparación con abril de 2025, alcanzando $361.474 millones.
Las ventas en supermercados, shoppings y mayoristas en Argentina continúan en caída libre, reflejando la profunda recesión del consumo interno. Según los datos del INDEC, las ventas en supermercados cayeron un 3,7% interanual en abril de 2026, acumulando una contracción del 3,3% en el primer cuatrimestre del año en comparación con el mismo período de 2025. Este descenso se produce en un contexto donde las familias argentinas deben ajustar cada gasto, evidenciando la pérdida de poder adquisitivo que afecta a la población.
El canal de shoppings fue el más afectado, con un desplome del 5,9% en abril respecto al mismo mes del año anterior. Este sector, que se enfoca en productos no esenciales como indumentaria y electrodomésticos, ha visto una caída continua en sus ventas, pasando de una leve baja del 0,1% en enero a un drástico descenso del 13,3% en marzo. Este deterioro refleja cómo los hogares están recortando gastos en consumos que no son de primera necesidad, lo que impacta directamente en la actividad económica.
Por otro lado, los autoservicios mayoristas también sufrieron una caída del 5% en abril en comparación con el año anterior. Este canal, que suele ser un indicador del desabastecimiento y del stockeo defensivo de las familias y comercios, cerró el acumulado de enero a abril con una disminución del 3,2%. A pesar de un leve respiro a comienzos de año, donde se registraron subas en diciembre y enero, la tendencia negativa se ha reafirmado en los últimos meses.
La crisis del consumo ha llevado a un cambio notable en las formas de pago. Las tarjetas de crédito han tomado protagonismo, representando el 42,5% de las ventas totales en supermercados, con un total de $1,02 billones, lo que implica un aumento del 11,5% interanual. Las tarjetas de débito también han tenido un crecimiento del 14,3%, mientras que las compras en efectivo han quedado relegadas, mostrando un aumento nominal del 36,8% que no alcanza a compensar la inflación real.
El uso de billeteras virtuales y pagos mediante código QR ha crecido de manera significativa, alcanzando $361.474 millones y un aumento del 57,8% interanual. Este cambio en los hábitos de consumo refleja una adaptación a la crisis, donde los consumidores buscan alternativas más flexibles y tecnológicas para gestionar sus gastos. A medida que la situación económica se mantiene tensa, es crucial observar cómo estas tendencias evolucionan y qué medidas se implementan para estimular el consumo en el futuro.
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