El dólar minorista alcanzó este viernes un nuevo máximo en cinco meses, subiendo de $1.470 a $1.480 en el Banco Nación. Este incremento representa su cuarto día consecutivo de alza y un rebote del 3% en lo que va de junio. Por su parte, el dólar mayorista también mostró un avance del 0,6%, situándose en $1.461, un valor que no se veía desde enero de este año. A pesar de esta tendencia alcista, el tipo de cambio aún se encuentra un 23% por debajo del techo de la banda cambiaria, que actualmente está fijada en $1.790.

La reciente suba del dólar se ha visto impulsada por una menor liquidación de divisas del sector agropecuario, lo que ha llevado al Banco Central a mantener su racha de compras. El viernes, el BCRA adquirió US$ 50 millones, lo que representa el 12% del volumen operado de US$ 408 millones. Con esta compra, el Central ha logrado acumular 111 ruedas consecutivas de saldo positivo, aunque con un ritmo más moderado en comparación con los meses anteriores. En lo que va de junio, el BCRA ha adquirido un total de US$ 1.106 millones, con un promedio diario de US$ 79 millones, notablemente inferior al promedio de mayo, que fue de US$ 138 millones.

Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) advierten que, en un contexto de mayor presión cambiaria y con la meta original de US$ 10.000 millones sobrecumplida, es probable que las compras del BCRA mantengan un ritmo inferior al observado en abril y mayo. Esto sugiere que el Central podría estar aprovechando la desaceleración de la inflación, que ha mostrado dos bajas consecutivas en abril y mayo, para permitir un ligero deslizamiento del tipo de cambio. LCG también señala que, aunque el pico de liquidación podría haber quedado atrás, este menor ritmo de operaciones sugiere una cierta cautela respecto a la dinámica del tipo de cambio.

El riesgo país, por su parte, cerró la semana estable en 429 puntos básicos, lo que representa una baja del 13% en lo que va del mes. Este comportamiento sugiere que el mercado ha digerido la reciente decisión de MSCI de mantener estable la situación de Argentina, sin incluir al país en el listado de posibles reclasificados. Los ADR alternaron entre alzas y bajas, mientras que el Merval cedió un 1,5% en la jornada. La revisión de MSCI, que se publicará el próximo martes, será crucial para determinar si Argentina ingresará en un período de consulta para abandonar su actual categoría de Standalone Market.

De cara al futuro, es importante monitorear la evolución del tipo de cambio y las decisiones del Banco Central en un contexto de menor liquidación de divisas. La próxima semana, el informe de MSCI podría tener un impacto significativo en la percepción del mercado sobre Argentina, lo que podría influir en los flujos de inversión hacia el país. En este sentido, los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan las compras del BCRA y la dinámica del riesgo país, ya que estos factores son clave para entender el contexto cambiario y las oportunidades de inversión en el mercado local.