En un movimiento significativo para la política cordobesa, más de 60 intendentes y jefes comunales del radicalismo se alinearon detrás de Rodrigo de Loredo, fortaleciendo su candidatura a gobernador para las elecciones provinciales de 2027. Este respaldo se formalizó en una reunión clave en la sede del Ente de Intendentes Radicales, donde De Loredo presentó su propuesta electoral y criticó la gestión del actual gobierno provincial, liderado por Martín Llaryora. La unión de estos intendentes representa un porcentaje importante de votos que podría influir decisivamente en el resultado electoral, dado que el peronismo ha dominado la política provincial durante más de dos décadas.

La reunión, encabezada por el intendente de Almafuerte, Rubén Dagum, y con la participación de figuras destacadas de la UCR Córdoba, como el presidente Marcos Ferrer y legisladores provinciales, subraya la importancia de la construcción territorial en la política. De Loredo, quien fue diputado nacional, ha enfatizado que la consolidación de su candidatura es esencial para enfrentar al peronismo, que ha mantenido el control en Córdoba desde hace años. La estrategia del radicalismo se basa en unir fuerzas y presentar un frente sólido que pueda competir efectivamente en las próximas elecciones.

Durante el encuentro, De Loredo no solo recibió el respaldo de los intendentes, sino que también aprovechó para criticar la gestión actual, señalando que Llaryora utiliza los recursos de los intendentes para financiarse, lo que ha generado tensiones entre los diferentes niveles de gobierno. Acusó al gobernador de aplicar un “impuestazo” y de no enviar los fondos necesarios para cubrir servicios esenciales como seguridad y educación, lo que ha llevado a los municipios a enfrentar dificultades financieras. Esta crítica resuena en un contexto donde la coparticipación destinada a los municipios ha perdido poder adquisitivo debido a la inflación, lo que agrava la situación de los intendentes.

El respaldo de estos intendentes no solo fortalece la candidatura de De Loredo, sino que también establece un nuevo escenario en la política cordobesa, donde la oposición busca consolidar su liderazgo. La fotografía de más de 60 intendentes apoyando a De Loredo es un mensaje claro de unidad y fuerza, lo que podría cambiar la dinámica de las elecciones provinciales. En este sentido, la capacidad de los intendentes para movilizar votos y recursos se convierte en un activo valioso para la oposición, que busca desafiar el dominio del peronismo en la región.

De cara al futuro, es crucial observar cómo se desarrollan las alianzas dentro de la oposición y si otros candidatos, como Gabriel Bornoroni, logran consolidar su apoyo. La competencia por el liderazgo opositor ya ha comenzado, y el respaldo de los intendentes radicales podría ser determinante para definir quién será el candidato que enfrente al oficialismo en 2027. Además, se espera que el bloque de legisladores radicales impulse proyectos para garantizar una distribución más equitativa de los fondos provinciales, lo que podría tener implicancias significativas para la gestión municipal y la relación entre los diferentes niveles de gobierno en Córdoba.