El UBS BB ha indicado que el Banco Central de Brasil podría implementar dos recortes adicionales de 0,25 puntos porcentuales en la tasa Selic en sus próximas reuniones, programadas para agosto y septiembre, antes de las elecciones presidenciales. Esta proyección se produce tras la reciente decisión del Comité de Política Monetaria (Copom), que redujo la tasa de interés básica en 25 puntos básicos, llevándola a un 14,25% anual. Este movimiento ya era anticipado por el mercado, lo que sugiere que se está consolidando un ciclo de aflojamiento monetario que se caracteriza por su gradualidad y precaución, evitando cualquier indicio de que el ciclo de recortes esté cerca de su fin.

El UBS BB destaca que el comunicado del Copom deja abierta la posibilidad de más recortes, basándose en proyecciones de inflación que se alinean con la posibilidad de reducir la tasa básica. En diferentes escenarios, se estima que la inflación podría cerrar 2027 por debajo de la meta, lo que podría justificar al menos uno o dos recortes adicionales. Esta perspectiva se apoya en un enfoque de “serenidad y cautela” que el Copom ha adoptado, lo que sugiere que la flexibilización monetaria continuará sin apresuramientos.

El análisis del UBS BB también subraya la importancia del contexto fiscal en la dirección futura de la política monetaria. La entidad estima que hay un 60% de probabilidad de que Brasil logre una convergencia gradual hacia un superávit primario del 1,5% del PIB, en contraste con un 40% de probabilidad de que la situación fiscal se mantenga en los niveles actuales. En este escenario, una mejora en la credibilidad fiscal podría abrir la puerta a recortes adicionales de hasta 50 puntos básicos antes de que finalice el año. Sin embargo, si no se logra un ajuste fiscal consistente, es probable que el Copom decida pausar el ciclo de recortes.

A pesar de las proyecciones optimistas, el informe del UBS BB advierte que los mercados todavía consideran el recorte actual como el último del ciclo, una visión que el banco califica de excesivamente conservadora. La tasa real de interés en Brasil sigue siendo alta y restrictiva, lo que sugiere que hay margen para continuar con el aflojamiento. La dirección de la política monetaria parece inclinarse hacia nuevos recortes, aunque el momento de la revaluación podría ser gradual.

En cuanto a la estrategia de inversión, el UBS BB mantiene una posición comprada en bonos a 10 años y considera que el real es la moneda preferida en la región, respaldada por un diferencial de tasas de interés atractivo en comparación con otras monedas emergentes. La entidad concluye que el riesgo-retorno en el sector de renta fija sigue siendo atractivo, con tasas que se sitúan aproximadamente el doble por encima del nivel neutral. Este contexto puede ofrecer oportunidades para los inversores que busquen diversificar sus carteras en un entorno de tasas en descenso.