La minera canadiense Panoro Minerals ha logrado un avance significativo en su proyecto Cotabambas, ubicado en Apurímac, Perú, al obtener el permiso de acceso superficial necesario para iniciar la exploración de un nuevo objetivo de cobre, oro y plata. Este desarrollo se formalizó a través de un acuerdo con la comunidad de Guaclle, permitiendo a la empresa realizar trabajos en el objetivo 7, un área de 4 km² donde se han encontrado afloramientos de mineralización tipo skarn con leyes de hasta 19% de cobre. Este acuerdo representa el décimo que la compañía ha cerrado en Cotabambas, un proyecto que abarca 165 km² y es completamente de su propiedad, con un total de 19 objetivos de exploración identificados.

El convenio se suma a la habilitación ambiental vigente, la Evaluación de Impacto Ambiental Semidetallada (EIAsd), que fue renovada y ampliada en 2024 y tiene validez hasta 2030. Luquman Shaheen, presidente y director ejecutivo de Panoro, destacó que este acuerdo es una muestra de la Licencia Social de la Compañía en el Proyecto Cotabambas, resaltando el trabajo continuo que han realizado con las comunidades locales durante más de 15 años, lo que ha resultado en la firma de diez acuerdos comunitarios hasta la fecha.

Panoro tiene planes ambiciosos para la zona, que incluyen un programa de geofísica de superficie que abarcará polarización inducida, magnetometría y gravimetría, además de cartografía detallada y estudios geológico-estructurales. Estos esfuerzos se llevarán a cabo en paralelo a las perforaciones que la empresa ya está realizando en el Pozo Sur, uno de los objetivos más prometedores. La compañía espera ampliar los acuerdos existentes y cerrar nuevos convenios a medida que amplíen el alcance de su exploración en 2026 y avancen hacia el desarrollo del proyecto.

En términos de recursos, Cotabambas declara 507.3 millones de toneladas indicadas con una ley de 0.33% de cobre, además de un componente de mayor ley de 129 millones de toneladas (0.70% Cu), que contiene aproximadamente 2,000 millones de libras de cobre, 1.8 millones de onzas de oro y 17.1 millones de onzas de plata. Este proyecto se posiciona como uno de los activos estratégicos de Panoro en Perú, especialmente en un momento en que el precio del cobre está cerca de máximos históricos, operando alrededor de US$6.5 por libra, lo que representa un aumento de más del 30% en comparación con el año anterior. Este incremento en el precio del metal rojo se debe a la estrechez de oferta y la creciente demanda impulsada por la electrificación y el desarrollo de centros de datos de inteligencia artificial.

La situación actual del mercado del cobre es favorable para los productores, y Perú, como el tercer productor mundial, se beneficia de esta tendencia, especialmente en el corredor sur donde se ubica Apurímac. La capacidad de Panoro para avanzar en su proyecto Cotabambas no solo refuerza su posición en el sector minero, sino que también atrae inversión extranjera a la región. Los inversores deben seguir de cerca el desarrollo de este proyecto y el impacto que tendrá en la producción de cobre en el país, así como la evolución de los precios internacionales del metal en los próximos meses, dado que la demanda sigue en aumento.

En resumen, el avance de Panoro en Cotabambas representa una oportunidad significativa en el sector minero peruano, con implicancias positivas tanto para la empresa como para la economía local. A medida que se implementen los nuevos programas de exploración y se firmen más acuerdos comunitarios, se espera que la producción de cobre en la región se expanda, lo que podría tener un efecto positivo en los precios del metal y en la inversión en el sector minero en general.