La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener su tasa de interés de referencia en un rango de 3.50% a 3.75% en su reunión del miércoles, una decisión que fue anticipada casi de manera unánime por los mercados. En el comunicado oficial, la Fed destacó que la actividad económica sigue expandiéndose a un ritmo sólido, a pesar de la incertidumbre elevada, en parte atribuida al conflicto en Medio Oriente. Además, la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2% establecido por el Comité, impulsada por choques de oferta que han afectado a ciertos sectores, especialmente el energético.

Los responsables de la política monetaria están cada vez más inclinados hacia un aumento de tasas este año, proyectando que la tasa de fondos federales alcanzará el 3.8% a finales de 2026, en comparación con el 3.4% proyectado en marzo. Las expectativas de una política monetaria más laxa no se materializarán pronto, ya que se prevé que las tasas se sitúen en 3.6% para 2027 y en 3.4% para 2028, ambas cifras superiores a las proyecciones anteriores. Asimismo, se anticipa un aumento en la inflación, con un incremento del gasto en consumo personal (PCE) del 3.6% este año y una inflación PCE subyacente del 3.3%, en contraste con las previsiones de 2.7% de marzo.

La reacción del mercado fue inmediata: el precio de bitcoin, que rondaba los $66,000, cayó a $64,800 en los minutos posteriores a la decisión, estabilizándose posteriormente alrededor de $65,300. Los índices S&P 500 y Nasdaq 100 también experimentaron caídas cercanas al 1%, borrando las ganancias previas. Este fue el primer encuentro de política monetaria del banco central bajo la dirección de Kevin Warsh, quien asumió el cargo tras la confirmación del Senado el mes pasado. La atención ahora se centra en la conferencia de prensa posterior a la reunión, donde Warsh podría ofrecer más claridad sobre su enfoque y las expectativas futuras del banco central.

Los mercados han estado ajustando sus expectativas en los últimos meses, reduciendo la probabilidad de recortes de tasas a medida que la inflación se ha mostrado más resistente y los datos del mercado laboral han permanecido sólidos. Los operadores ahora consideran que hay una creciente posibilidad de que el próximo movimiento de la Fed sea un aumento de tasas en lugar de una reducción. Los comentarios de Warsh podrían tener un peso significativo, dado que ha criticado previamente el uso de la guía anticipada y las proyecciones económicas trimestrales de la Fed, incluyendo el conocido gráfico de puntos.

En mayo, los volúmenes de intercambio combinados cayeron un 3.45% a $4.41 billones, el nivel más bajo desde septiembre de 2024. Sin embargo, los volúmenes de futuros perpetuos RWA aumentaron un 10.4%, alcanzando un nuevo máximo histórico. Esta dinámica sugiere que, a pesar de la caída general en los volúmenes de intercambio, ciertos segmentos del mercado están mostrando un crecimiento notable, lo que podría ser indicativo de un cambio en el interés de los inversores hacia productos más específicos o innovadores.