La reciente tregua de 60 días entre Estados Unidos e Irán, anunciada por Donald Trump, ha provocado un cambio significativo en los mercados, especialmente en el sector energético. El precio del petróleo ha caído un 6% en un solo día, alcanzando niveles que no se veían desde antes del inicio del conflicto, con el WTI cotizando a 76,58 USD y el Brent a 79,50 USD. Esta caída representa una disminución de 20 USD en las últimas tres semanas y de 44 USD desde el pico de la guerra, lo que ha generado un efecto dominó en otros mercados de materias primas, incluyendo fertilizantes y granos, que han mostrado movimientos mixtos en Chicago y bajas en Rosario.

El impacto de esta baja en el petróleo se siente en Argentina, donde la industria de Vaca Muerta comienza a mostrar signos de preocupación ante la disminución de precios. A medida que los precios de los granos caen, la ventaja competitiva de las exportaciones argentinas se ve amenazada. Además, el dólar se ha mantenido firme en el mercado local, con el blue aumentando a 1.470 ARS, mientras que el BCRA continúa comprando dólares y acumulando reservas. Sin embargo, el riesgo país ha mostrado un leve aumento, lo que sugiere que los inversores están tomando ganancias en un contexto de incertidumbre.

En el ámbito internacional, la reunión de la Reserva Federal de EE.UU. ha captado la atención de los analistas, especialmente con la reciente inflación reportada del 4,2% anual en mayo. La baja en los precios del petróleo podría influir en la decisión de la Fed respecto a las tasas de interés, aunque por el momento se espera que no haya cambios significativos. La nueva dirección de la Fed bajo Kevin Warsh podría traer consigo un enfoque diferente en la política monetaria, lo que podría tener repercusiones en el mercado argentino, especialmente si se considera el contexto de deuda y superávit fiscal del país.

Los movimientos en la Bolsa de Buenos Aires reflejan la cautela de los inversores, con una caída del 2,9% en el Merval, impulsada por una toma de ganancias en acciones argentinas que habían alcanzado máximos históricos. Las ADR argentinas en Nueva York también experimentaron caídas, lo que sugiere que el optimismo inicial tras la tregua se está desvaneciendo. A pesar de la mejora en la capacidad instalada de la industria argentina, que creció un 1% en abril, los inversores siguen preocupados por la estabilidad política y económica del país.

Mirando hacia el futuro, los operadores están atentos a la evolución de la tregua entre EE.UU. e Irán y cómo esto afectará el clima de inversión en Argentina. La próxima reunión de la Reserva Federal, que se llevará a cabo mañana, será crucial para determinar el rumbo de las tasas de interés y, por ende, el impacto en el mercado local. Además, el canje voluntario de bonos que se anunciará el jueves por parte del ministro de Economía, Luis Caputo, será un evento a seguir de cerca, ya que podría influir en la percepción de riesgo del país y en la estabilidad del mercado cambiario.