- Los bancos centrales han comprado un promedio de 1,000 toneladas de oro anualmente en los últimos cuatro años, el doble de la media de la década anterior.
- El 90% de los bancos centrales encuestados anticipa un aumento en las reservas globales de oro en el próximo año.
- El 9% de los bancos centrales han incrementado su almacenamiento de oro doméstico en el último año, un aumento respecto al 5% del año anterior.
- La repatriación de reservas de oro se ha intensificado debido a la desconfianza en la accesibilidad de activos mantenidos en el extranjero, especialmente tras la crisis en Ucrania.
- Se estima que los bancos centrales comprarán entre 750 y 1,000 toneladas de oro en 2023, lo que podría estabilizar los precios del oro en el mercado.
En un contexto de creciente incertidumbre geopolítica, los bancos centrales de todo el mundo están optando por almacenar más reservas de oro en sus países de origen. Según la encuesta anual del Consejo Mundial del Oro, se ha observado un aumento significativo en la compra de este activo refugio, con un promedio de 1,000 toneladas adquiridas anualmente en los últimos cuatro años, el doble de la media de la década anterior. Esta tendencia se ha intensificado ante el temor de que los activos mantenidos en el extranjero puedan no ser accesibles en situaciones de crisis, como lo evidenció la invasión de Rusia a Ucrania y el congelamiento de activos rusos en el extranjero.
La encuesta, que abarcó a 74 bancos centrales entre febrero y mayo, revela que el 90% de los encuestados espera que las reservas globales de oro aumenten en el próximo año. Además, el 45% de los bancos centrales anticipa un crecimiento en sus propias reservas. Solo un 1% prevé una disminución. Este cambio en la estrategia de almacenamiento también se refleja en el aumento del número de bancos que eligen mantener una mayor proporción de sus reservas de oro en el país, con un 9% de los encuestados que reportaron un aumento en el almacenamiento doméstico, en comparación con el 5% del año anterior.
El análisis de los expertos indica que la revalorización del oro como un activo seguro se debe en gran parte a la desconfianza en las instituciones financieras internacionales y a las tensiones políticas globales. Giovanni Staunovo, analista de UBS, señala que la repatriación de reservas de oro se ha convertido en una prioridad para muchos bancos centrales, quienes buscan asegurar sus activos en un entorno de creciente inestabilidad. Esta tendencia no solo se limita a la compra de oro, sino que también incluye la diversificación de las ubicaciones de almacenamiento en el extranjero, donde el 10% de los encuestados mencionó que han diversificado sus opciones, un aumento significativo respecto al 2% del año anterior.
Para los inversores, esta dinámica puede tener implicancias importantes. La creciente demanda de oro por parte de los bancos centrales podría proporcionar un soporte estable para los precios del oro en el mercado, a pesar de la disminución de la demanda en joyería e inversiones. Se estima que los bancos centrales comprarán entre 750 y 1,000 toneladas de oro este año, lo que podría estabilizar el mercado y contrarrestar la presión a la baja en otros segmentos. Sin embargo, es importante considerar que, aunque esta demanda no necesariamente impulsará los precios a niveles récord, sí puede crear un entorno más favorable para el oro como refugio seguro.
Mirando hacia el futuro, los inversores deben estar atentos a las decisiones de los bancos centrales en relación con sus reservas de oro y cómo estas decisiones pueden influir en la economía global. Con un panorama geopolítico incierto, es probable que la tendencia de repatriación de oro continúe. Además, los próximos meses serán cruciales para observar si otros bancos centrales siguen el ejemplo de aquellos que ya han comenzado a aumentar sus reservas de oro domésticas. Este comportamiento podría tener un impacto significativo en los mercados de commodities y en la percepción del oro como un activo refugio en tiempos de crisis.
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